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Del intercambio en el baile al intercambio en la alcoba
Fecha: 26/02/2026, Categorías: Bisexuales Autor: El Manso Embravecido, Fuente: CuentoRelatos
... ocasiones llegaron a rozarse. Estuvieron casi una hora bailando e intercambiándose las parejas entre ellos. Lautaro y Adela son muy buenos con el Tango. Ponían en práctica unos pasos muy sensuales. La gente hizo un círculo alrededor de ellos para verlos bailar. Ágata y Dareck se estaban excitando con las poses morbosas de baile que sus amigos estaban exhibiendo, aprovechando que el Tango es un estilo que pide sensualidad a raudales. Las dos parejas decidieron sentarse en un reservado para refrescarse algo y pidieron unos cubalibres. Charlaron de música, baile y deporte, sobre todo. Tres temas que los unen mucho. Estuvieron hasta cerca de las cinco de la madrugada intercalando momentos de baile con momentos de charla en la barra o en unos sofás. Cada vez iban intimando más y hablando de temas más picantes. Ágata y Dareck invitaron a Adela y a Lautaro a ir a su apartamento, para tomar la última y conversar con más calma. Aceptaron. Por el camino, mientras iban en el coche, Ágata sacó el tema de la orientación sexual preguntándoles por la suya. –Nosotros nos definimos como heterosexuales. O mejor habría que decir heterocuriosos –comentó Adela–, ya que en alguna ocasión yo me comí algún mejillón y mi marido también probó alguna verga. –Eso está bien. Hay que experimentar. Mi marido y yo nos definimos como pansexuales. Nos atraen los buenos cuerpos, al margen del sexo con el cual se acompañen –explicó Ágata. –En las cárceles, me tienen comentado algunos ...
... funcionarios amigos míos, los presos se reparten el rol de macho o hembra en función de quién gane o pierda una pelea o un pulso. Los chicos que tienen buenos bíceps y tríceps tienen más posibilidades de salvaguardar su culo de perforaciones salvajes. Por eso los gimnasios están llenos –dijo Dareck de forma jocosa. –Yo soy más activo que pasivo –comentó Lautaro–, y tú tienes pinta de tener un buen paquete. Así que, si quieres perforarme el culo tendrás que ganarme un pulso. Si no, te quedarás con las ganas –y soltó una risotada. –Pues yo soy versátil, aunque tu entrepierna también me impone. Así que, lo mismo te digo. Si quieres romperme el ojete tendrás que ganarme un pulso –dijo Dareck y se echaron a reír los cuatro. –Esos debates no los tenemos las mujeres. Nosotras nos comemos lo que nos echen en el plato, al margen del tamaño. ¡Con vaselina todo entra, hasta un puño! –aseveró Adela. –Eso es verdad. Y en mi caso estoy deseando probar la almeja de Adela. Tiene pinta de ser muy jugosa y salada –comentó Ágata soltando unas carcajadas. Ya en el apartamento, Ágata pone un poco de música Soul, de Etta James en concreto, con la cual Adela guarda un cierto parecido físico. Dareck se encarga de servir unas copas de anís. Brindan los cuatro por el afortunado encuentro en la sala La Sabrosona y por su incipiente amistad. Lautaro le recuerda a Dareck, socarronamente, que tienen pendiente un pulso para saber quién de los dos hará de hembra esa noche, acompañando a las ...