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Esposa piensa en su amante mientras el marido se la coge
Fecha: 26/02/2026, Categorías: Lesbianas Autor: bey1990, Fuente: CuentoRelatos
... a corresponderle el beso, empezaba a usar mi lengua para explorar los rincones de su boca. Enredar nuestras lenguas fue maravilloso, me devolvió a esos días de universidad, de juventud. Mis manos bajaron de sus pechos, recorrieron su abdomen, su cadera y finalmente llegaron a su culo, recordándome lo rico que era el culo de una mujer. Ella llevaba faldita en la mañana, por lo que comencé a meter mis manos debajo de ella para manosearle el culo lo más que podía mientras nos dábamos nuestro rico beso de lengua lésbico. La apretaba más y más contra mí para que nuestros pechos se rozaran y apretaran entre ellos, mientras nuestras lenguas se enredaban en nuestras bocas. Por un momento me volví a sentir joven. No me mal entiendan, el sexo con mi esposo era delicioso, pero se había vuelto monótono hasta cierto punto. Debo de confesar que nunca dejé de pensar en ella, incluso casada, hubo momentos en los que me llegué a dedear pensando en ella, pero lo reprimía como un simple recuerdo. No sabía lo mucho que necesitaba de Andrea, de mi primer amor. De la única mujer que me hace sentir como toda una lesbiana aun estando casada. Mi marido me seguía besando sin saber lo que pensaba, sus manos pronto subieron a mis pechos y los apretaron rico, mientras me guiaba hacia nuestra habitación, abriendo la puerta de un empujón para después cerrarla sin despegar sus labios de los míos. Ya en la habitación yo comencé a desvestirlo, mientras él me decía lo deliciosa que me veía con ese ...
... vestidito, lo culona que estaba y lo mucho, mucho que me quería romper el culo. Yo me acosté en la cama y él encima mío, podía sentir su rica verga erecta por encima del pantalón rozándose con mi panocha por encima del vestido. Me estaba comenzando a excitar bastante, mientras él me susurraba – Te voy a romper el culo – al oído al mismo tiempo que me dedeaba la panocha. Él se bajó mientras sus manos recorrían mi cuerpo hasta llegar a mi vagina. Me quitó la ropa interior que llevaba y, abriendo mis piernas con sus manotas de hombre, comenzó a comerme la panocha bien rico. Al recibir el rico oral de mi marido, no pude dejar de pensar en Andrea. Volví a recordar como estábamos las dos besuqueándonos bien rico en la sala de mi casa, como le dije – Te extrañé mucho – antes de entregarme completamente en un abrazo que se transformó en un rico beso de lengua lésbico mientras ella me apretaba el culo. Nos quitamos nuestras prendas superiores y las aventamos sin mirar a donde. Nos seguimos besuqueando de lengua lésbicamente, ahora sin nada arriba, mientras nuestros pechos se apretaban entre sí de lo pegaditas que estábamos. – Nunca dejaste de ser una lesbiana ¿verdad? – me preguntaba Andrea entre besos. – No amor, nunca dejé de ser lesbiana – Le respondí mientras comenzaba a besarle el cuello. Entre tanto, no podía dejar de soltarle el culo, y ella tampoco el mío. – ¿Te acuerdas de como te comía el culo? – Le susurré al oído, antes de hincarme delante de ella. La tomé de las ...