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Juan: mis nueve primeras veces 13
Fecha: 27/02/2026, Categorías: Incesto Autor: Jane Cassey Mourin, Fuente: TodoRelatos
... ya sabes, como muy estudioso, callado, introvertido. Bueno, el día en la playa fue maravilloso, nos divertimos en el mar, tomamos unos tragos, fumamos… - la abuela se detuvo mientras yo soltaba una risotada ante su actitud y levantaba mis cartas para ver el juego que me había tocado. - ¡Ay, abuela! ¡Te juro que sé lo que son las drogas y que no porque me cuentes una historia en la que consumiste, yo lo voy a hacer! - expliqué mientras cambiaba mi juego por las cartas en la mesa. - Esta bien, pero de cualquier forma esa no es la parte central de la historia ¡Ah, sí, el vodka! ¡Salud! - dijo antes de darle el trago a su bebida y continuar hablando - la cosa es que ese chico tímido, se llamaba Tavo, bueno, así le decíamos; como sea, cuando la noche llegó y nos fuimos a las tiendas de campaña, pues las parejitas ya se habían formado y… bueno, ya te imaginarás… - Full de nueves - dije, viendo cómo de nuevo su cara se contorsionaba en una mueca de decepción al saber que una vez más la había derrotado, algo que me motivó a servirle otro trago que ella se bebió e inmediato, mientras yo tomaba las cartas y las revolvía. - Yo pensé que me dormiría con alguna de las chicas y que algunos de los muchachos compartirían una tienda, pero para sorpresa mía, en algunas tiendas hubo más de dos personas, así que tuve que dormir con Tavo. No las quiero - expresó la abuela con respecto de las cartas, antes de seguir hablando - no era que no fuéramos amigos, en realidad platicaba ...
... bastante con él y en muchas ocasiones me ayudaba con mis tareas, pero es un hecho que no teníamos tanta confianza como para que no nos incomodara dormir juntos. Paso. Y bueno, antes de meternos en la tienda nos tomamos una cerveza más y yo traté de relajar un poquito las cosas hablando de cualquier cosa, pero en nada ayudó que mis amigos se la pasaran gimiendo y diciendo porquerías desde sus tiendas - dijo la abuela soltando una carcajada - en fin, para no hacer el cuento muy largo, al final miré a Tavo y me dije a misma ¡Sele, es tu oportunidad, no la desperdicies! Y como no hay a quien le den pan que lloré, lo agarré de la mano y me lo llevé a la tienda. - ¡Genial! Entonces supongo que ahí cumpliste con tu fantasía con él, ¿No? - dije, al mismo tiempo que cambiaba una carta, completando un juego que resultaba invencible, sonriendo alegre, tanto por lo emocionante que resultaba la historia de la abuela como por el hecho de que mi plan estaba resultando, pues aquella partida no terminaría sin que hubiera embriagado a esa mujer. Ella soltó una nueva risa, entre nerviosa y emocionada al recordar una experiencia que a todas luces se veía que la hacía muy feliz. - ¡No solo eso, mi amor! ¡Cuando al final estuvimos solos y después de estarnos besando durante un buen rato! ¡Él me confesó que era virgen! - soltó con una alegría que no resultaba muy normal en esa mujer. - ¡Flor imperial de diamantes! - exclamé presumida, viendo cómo la abuela torcía la boca y luego se servía ella ...