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Sombras (Capítulo 6 - Final)
Fecha: 27/02/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Darthmaull, Fuente: TodoRelatos
... mientras Carlos le comía el coño con una ferocidad que lo hacía temblar. "Joder, verla gemir así, con ese cabrón entre sus piernas…es demasiado. Pero ¿por qué parece disfrutar tanto?", pensó, su mente nublada por el deseo mientras seguía tocándose, su polla dura como nunca habia estado, el morbo de la escena superando cualquier duda momentánea. Se levantó del sofá, acercándose un poco más, incapaz de quedarse al margen, un gesto impulsivo que reflejaba lo perdido que estaba en su deseo. Carlos, al notar el movimiento de Miguel, soltó una risa oscura, levantando la cabeza de entre las piernas de Laura para mirarlo con una sonrisa burlona. —Vaya, parece que tu marido no puede contenerse. Pero no te preocupes, yo voy a darle lo que tú no puedes. Levántate, Laura, a cuatro patas, ahora. Quiero follarte como se debe —ordenó, agarrándola por las caderas y girándola con rudeza, posicionándola en el sofá con el culo en alto, sus manos abriendo sus nalgas mientras se colocaba detrás de ella, su polla dura rozando su entrada con una intención clara. Laura sintió un escalofrío de pánico recorrer su espalda, su cuerpo tensándose bajo el agarre firme de Carlos mientras su mente procesaba sus palabras y la crudeza de su intención. El calor del deseo que aún reverberaba en su piel se mezcló con un miedo visceral, un nudo apretándose en su estómago al recordar las palabras de Miguel antes de esta cita: "Haz lo que quieras, juega, déjalo tocarte, pero no dejes que te folle, ...
... Laura. Eso es solo mío, solo nuestro". Su respiración se aceleró, el aire saliendo en jadeos cortos mientras sus manos se aferraban al borde del sofá, sus dedos clavándose en la tela como si fueran un ancla contra la marea de terror y confusión que la inundaba. —No, Carlos, por favor, eso no. No puedo, no quiero que me folles, no es lo que acordamos —protestó, su voz temblorosa pero cargada de una determinación desesperada, su cuerpo intentando girarse bajo su agarre, resistiéndose a la posición vulnerable en la que la había colocado. Sus ojos buscaron a Miguel al instante, una súplica silenciosa brillando en ellos mientras lo miraba, su rostro contorsionado por el miedo y la urgencia. —Miguel, por favor, dile que no, dile que pare. Sabes que esto no estaba planeado, no puedo hacerlo, no quiero hacerlo —suplicó, su voz quebrándose mientras las lágrimas picaban en sus ojos, su cuerpo temblando bajo las manos de Carlos, que no parecían dispuestas a soltarla. Internamente, Laura estaba al borde del colapso, su mente girando con un caos de pensamientos que chocaban con una violencia que la desgarraba. "Joder, no, no puedo dejar que esto pase. Miguel me dijo que no, que follar era solo suyo, y yo lo prometí, lo juré. No puedo dejar que Carlos me penetre, no puedo dejar que su polla entre en mí, que me llene, que me use de esa manera mientras Miguel mira. Pero mierda, ¿por qué no dice nada? ¿Por qué no me ayuda? Estoy aquí, desnuda, expuesta, con este cabrón detrás de mí, su ...