-
La zorra de mi mujer
Fecha: 27/02/2026, Categorías: Bisexuales Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
Marisa mi mujer es una auténtica ninfómana y yo con treinta años hago todo lo que puedo para satisfacerla aunque sus vicios fantasías y ser una auténtica ninfómana poco a poco me convertirán en una caricatura de mi persona. Nuestro sexo era apasionado allá en cualquier sitio lo hacíamos ya que ambos teníamos un punto de exhibicionistas que con el tiempo íbamos agrandando. El cambio drástico vino una noche de lujuria en la que los dos habíamos bebido un trago de más y en pleno folleteo mi verga traspasó su esfínter accidentalmente penetrándola de un solo golpe dando ella un aullido de loba y teniendo una monumental bronca, después de un rato discutiendo se calman las aguas y continuamos echando el polvo. Después de eso nos quedamos dormidos ambos para minutos después encontrarme a Marisa restregando su coño por mi cara sintiendo como un pegajoso flujo sale de su interior mientras esta se ríe y me dice amenazante que voy a pagar caro mi incursión accidental en su ano. Por la presión que ejerce sobre mi cara prácticamente estoy indefenso y para aliviar su fricción ella me obliga a pasar la lengua por ese coño que tantas veces me he comido pero esta vez con mi propia crema. Ella consigue un orgasmo y se queda más tranquila no dando pie a nada más porque ella así lo ha decidido. En nuestra relación diaria existe una tensión desde ese día que intento aliviar pero casi sin respuesta amiga mi lengua es su objeto de placer y mi pene cae en el desuso para mi cabreo ...
... y desconsuelo. Marisa compra una serie de juguetes penes de diferentes tamaños con los que tengo que ver casi a diario como se satisface mientras yo utilizo mi lengua y me tengo que masturbar. Empiezo a ver una actitud dominante por parte de ella en la que me sugiere que adopte el rol de sumiso para llegar a un entendimiento sexual yo acepto sin saber exactamente las consecuencias del tema por mi ignorancia o por no saber los instintos macabros de mi mujer. En casa empieza a consumir porno en el ordenador en el qué la mujer domina al hombre bisexuales cornudos etc para mí un mundo desconocido al que no presto ninguna atención ni veo el que Marisa lo quiero llevar a la práctica. Un sábado a la noche en los que tenemos buen sexo y hacía tiempo que yo lo penetraba su cuerpo. Marisa_ cariño quiero que limpies tu corrida de mi coño no lo repetiré dos veces. Recordaba lo que hacía un par de meses me obligó a hacer unas horas después de aquel polvo fatídico y ahora me lo pedía voluntariamente visto los antecedentes y el trato vejatorio que había recibido últimamente me vi obligado a satisfacerla hintándome a comer aquella crema que había depositado en su coño. Marisa estaba como loca degustando aquel momento en que había conseguido doblegar mi masculinidad y limpiando su coño darle un satisfactorio orgasmo. Después de un rato degustando su momento ella. …. Marisa_ bueno esta es tu iniciación a tu sumisión si todo va bien nuestro matrimonio seguirá y si no ...