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Por azar me follé a mi vecina embarazada
Fecha: 01/03/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Atzar, Fuente: CuentoRelatos
... ¿verdad? –¿Gordura? No que va, se te ve bien… quiero decir que de gorda nada. –Ya se, los hombres veis a las embarazadas como gordas y fofas. –¿Que hombres? yo te encuentro ahora mucho más atractiva, en serio… Ay la cosa se ponía resbaladiza y encima estando yo de pie veía sus pechos moverse cada vez que cogía el vaso para beber y mi polla estaba que no cabía. –Lo que está claro es que a mi marido no le gusto así… (dijo con un tono de enfado) Glup… tomé aire, mi polla me pedía acción inmediata, así que me la jugué. –Pues no lo entiendo, yo te veo de un morbo tremendo, además estás preciosa. Ahora si, miró directamente mi paquete a punto de explotar y mirándome a los ojos… –¿Te follarías a una embarazada?… (Dijo con voz picara) Era el momento… dejé mi vaso y situándome tras ella introduje mis manos por delante de sus hombros y llegando hasta sus pechos se los agarre al tiempo que con mi lengua en su oreja le dije… –Me la follaría hasta por el culo… Ella se estremeció e hizo por levantarse, pero la tenía bien sujeta y al empezar a comerle la oreja y masajearle suavemente los pechos se abandonó y empezó a suspirar. Le gire la cara y nos empezamos a morrear con verdadera pasión, sin duda estábamos embriagados por la situación y el calor que hacía. Pase a su lado y arrodillándome delante suyo, le quite las bragas y abriéndole las piernas hundí mi lengua en su intimidad. Marta suspiraba y se estremecía… yo ponía todo mi saber en la ...
... lamida. –Siii… cabrón… ahhhgg Su orgasmo estaba cerca, así que hundí un dedo en su culo mientras lamía su hinchado clítoris. Eso la puso a mil y empezó a agitarse temblando toda en señal del orgasmo que la invadía. Quedo medio tumbada en el borde del sofá con la parte baja del vestido en su cintura abierta de piernas, todo mojada y medio grogui. Mientras tanto me quité la ropa y acercándome a su rostro le dije… –Venga, chúpala… Me miro y sin decir nada se incorporó sentada y cogiéndola empezó un suave lamida del tronco que me la puso dura al instante. –Ahh, que mamona… así cómetela Y eso hacía, me la chupaba a conciencia y yo aproveche para bajarle el vestido hasta la cintura dejando sus excitados pechos a la vista y a merced de mis caricias. Así con las tetas al aire y mamándomela como una perra en celo estaba como para follársela por todos lados. –Ya vale, date la vuelta… te voy a follar. –¡Si, fóllame cabrón… aprovéchate! Y así ella de rodillas encima del sofá se la hundí en el coño y empecé a follármela sin contemplaciones. –Ahh, sigue… así… así… –Zorra, así que tu marido cornudo no te quiere follar, ¿eh? pues toma polla zorrona. Sus tetas se bamboleaban con cada embestida y ella respiraba fuerte mientras gritaba… –cabrón, sigue… nooo paress… asiii De nuevo se estaba corriendo, notaba sus contracciones y eso hizo que me corriese en su interior dándole bien adentro. –ahhh… dios… –Te ha gustado, ¿eh? –Siii… que gusto… hacía ...