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Bebiendo meados en una fiesta familiar
Fecha: 02/03/2026, Categorías: Fetichismo Autor: Elena Baby, Fuente: TodoRelatos
Hace un tiempo, mi novio Pancho y yo estábamos en una fiesta familiar. Celebraban la graduación escolar de su hermana menor, que justo es una de mis mejores amigas también. Ya tengo un par de años de novia con Francisco, o Pancho como todos le decimos de cariño. Mi virginidad la perdí con él, y es con Pancho con quien he tenido la mayoría de mis experiencias sexuales. Nos entendemos mucho en el plan sexual y a mi me alegra el poder cumplirle sus locuras, aunque a veces se pasa de lanza y yo soy quien sufre las consecuencias. No soy muy dada a usar faldas o vestidos, pero Pancho me había pedido que llevara falda esa tarde. De inmediato supe que algo tenía entre planes. Mi novio es tremendo y cuando algo se le mete a la cabeza no se detiene hasta lograrlo. Y como dije, me fascina ser cómplice de sus travesuras. Ya me había hecho usar un plug anal debajo de mi falda, así que estaba un poco excitada todo el tiempo. Después de una buena cena y un pastel, abrimos una cerveza para pasar una tarde relajada. Su familia me aprecia mucho y la verdad es que estábamos pasando un buen rato entre bromas y charlas normales. Estaba parada con mi botella verde vacía, pensando en tomar una nueva, cuando mi novio se me acercó y se ofreció a traerme una nueva. Tardó un poco, pero esto pasa cuando la familia está trabajando en la cocina. Unos 15 minutos después, me dio mi cerveza , rozamos las botellas y di el primer sorbo. Casi lo escupo, pero sonrió y dijo: "Traga, puta", lo ...
... suficientemente alto como para que lo oyera. "¿Qué es esto?" le pregunté después de tener que pasar el amargo líquido por mi garganta. "Adivina" me respondió con esa sonrisa que pone cada vez que logra hacer una travesura. "¿Sabe a...meados?" le dije a modo de respuesta y pregunta al mismo tiempo. "Jajaja, ¡correcto! Nunca habías querido tomarlos, así que tenía que encontrar la manera de lograr que los probaras. Y ahora no te vas de aquí hasta que vacies esa botella, pequeña cabrona" me respondió con burla y supe que lo de tomarme toda la botella lo decía en serio. Así que tenía una botella de cerveza llena de su pis en la mano y a su familia a mi alrededor. ¡Maldición!... Eso fue humillante, peligroso y, además, muy excitante. Me puso cachonda y, a medida que avanzaba la noche, logramos colarnos en el sótano para poder coger. Me levantó la falda y de un rápido movimiento me quitó mis empapados calzones. Me dobló encima de la lavadora de ropa y, como sabe que soy muy gritona a la hora que me penetran, simplemente me metió unos calzones en la boca. Me penetró con fuerza, hundiendo toda su reata hasta el fondo de mi con un solo empujón. Intenté gritar pero el calzón que tenía metido en la boca me lo impidió. Fue una cogida express, donde a decir verdad solo él logró terminar. Yo no pude, más que nada por los nervios que sentía que nos fueran a descubrir. Sentí como un torrente de semen me llenaba mi pucha. Se separó de mí mientras yo sacaba los calzones de mi ...