1. Mi nueva pequeña esposa 5.


    Fecha: 04/03/2026, Categorías: Dominación / BDSM Hetero Incesto Autor: CesarEmperador, Fuente: SexoSinTabues30

    ... tomo mi miembro y lo empiezo a tallar en el pubis de mi pequeña esposa, su cara es roja, sus mejillas encendidas y su boca abierta me indican que ya está más que lista.
    
    Empujó solo un poco mi cadera y de una mi glande del tamaño de un nabo se va abriendo camino por un hinchado y diminuto estrecho húmedo. Mi esposa arquea su espalda, levantando su abdomen, sus piernas se mueven con frenesí y sus manos se abren y se cierran rápidamente. Sus ojos están completamente cerrados. No llevo ni una tercera parte de mi miembro dentro de ella cuando siento los espasmos de un orgasmo. Uffffff divino.
    
    Un alarido fuerte me saca de mi placer mental, volteo a ver a mi hermano quien parece una estatua brillante. Su cuerpo sólido, marcando buena cantidad de músculos. Está como espasmado, sus manos aferradas a una diminuta cintura de una nena que también parece congelada. Ambos entregados a un orgasmo simultáneo, en el segundo siguiente mi hermano vuelve a respirar, llenando sus pulmones de vida. Abre sus ojos grandes y vuelve a dar unas últimas estocadas, antes de sacar su miembro mojado y con restos de leche cubriendo su glande del color de una cereza madura.
    
    Mi miembro está un poco más allá de la mitad de su longitud. Arropado por una estrecha e hinchada vagina infantil. Siento una presión alrededor de mi verga. Mi esposa está tratando ...
    ... con todas sus fuerzas de recibirme por completo, pero también su cuerpecito rechaza mi miembro. Y no es para menos. En la mañana despachamos a las nenas a la escuela bien servidas, no tuvieron mucho tiempo para recuperarse.
    
    Mi boca se apodera de un par de incipientes pezones los cuales devoro con lujuria. Mi esposa está convulsionando se una vez más. Al lado de su hermana que está recuperando el aliento y las fuerzas.
    
    Un chorro de meos y precum femenino moja mi pubis. Aquello es la gloria para mi, así que saco de una mi miembro y se escucha un característico PLOP , cuando mi miembro abandona su cálido coño. Me arrodilló y me acerco hasta la cara de mi esposa y sacudiendo mi miembro unos segundos arrojó desde mi uretra mi placentero orgasmo. Esté va directo a depositarse a la boca y mejilla de mi esposa, quien se talla su entrepierna a la vez que sus piernas temblorosas se sacuden después de otro orgasmo.
    
    Ambas nenas se quedan en la cama recuperando el aliento. Mientras mi hermano me entrega mi ropa para volver nos a vestir. –su mamá ya me habló hace rato, viene por ropa para salir de viaje y no regresa hasta dentro de una semana– al terminar la frase una sonrisa se dibuja en mi rostro y en el de mi hermano mientras vemos cómo nuestras pequeñas esposas se levantan débilmente de la cama con el cabello alborotado y húmedo. 
«123»