1. Cuando mi nuevo conocido, me dijo que la vida no era tan solo metérselo y sacárselo a las mujeres, no lo entendí.


    Fecha: 05/03/2026, Categorías: Dominación / BDSM Gays Transexuales Autor: Martehijodejupiter, Fuente: SexoSinTabues30

    ... aunque había bebido algo, no estaba borracho, por lo que cuando le pregunté a mi amigo que había pasado, la otra noche, me respondió, diciéndome. “Si yo me hubiera aprovechado de ti en esos momentos, ahora no estaríamos charlando amigablemente, es más al encontrarme en el bar, de seguro, te pondrías a discutir conmigo, y de seguro mucha gente se hubiera enterado de que yo te había comido el culo. Y pienso que no exagero, al decir que uno de los dos ya estaría muerto”. Lo cierto es que me pareció que en todo momento él tenía razón, pero de inmediato me dijo. “Ahora si tú quieres podemos hacer dos cosas, una es nos olvidamos de todo lo sucedido. Y la otra es que sigamos en donde lo habíamos dejado, tú decides”. Lo cierto es que, aunque me había tomado algunas cervezas, recordaba muy bien cómo me sentí, a medida que él en aquella ocasión, me fue acariciando las nalgas, e introduciéndome sus gruesos dedos dentro de mi cuerpo. Por lo que casi de inmediato, sin decir nada, comencé a quitarme toda mi ropa, luego me fui a la ducha, y después de darme un buen baño, al salir de la ducha, ya él me esperaba completamente desnudo al lado de mi cama. Apenas me recosté bocabajo, comenzó a masajear con aceite nuevamente, todo mi cuerpo, en especial mi espalda y mis nalgas, a medida que sus dedos fueron recorriendo mis nalgas, volví a sentir esa sabrosa sensación por todo mi cuerpo. Sin que él me lo sugiriera separé mis piernas, y levanté ligeramente mis nalgas, aunque me sentía sumamente ...
    ... excitado, mi verga, para mi vergüenza, no reflejaba mi estado de ánimo. Mi invitado comenzó nuevamente a ir introduciendo sus dedos, dentro de mi cuerpo, al principio uno, luego dos, y así sucesivamente, hasta que podía sentir casi toda su mano, como entraba y salía de entre mis nalgas. Mientras que yo no paraba de gemir, y moviendo mis caderas, comencé a pedirle que me penetrase con su verga, al poco rato extrajo sus dedos embadurnados de aceite de mi culo, y comencé a sentir como su caliente cabeza de su verga, me fue penetrando. En mi vida nadie me había dado por el culo, pero en esos instantes me pareció la cosa más rica del mundo, comencé a mover mis caderas, de lado a lado, mientras que él me seguía enterrando toda aquella cosa. Por un buen rato fui sintiendo un placer que jamás ni nunca antes había sentido, su sabroso miembro me penetraba una y otra vez, al tiempo que con su boca comenzó a mordisquear mi nuca, y mis orejas, al tiempo que me fue preguntando, ¿Cómo me sentía? A lo que yo alegremente le respondía, que increíblemente bien, pero que siguiera dándome bien duro, así continuamos por un largo rato, hasta que me indicó que íbamos a cambiar de posición, y tras sacarme su sabrosa verga, hizo que me recostase bocarriba, me tomó por los tobillos, y levantando y separando mis piernas, dirigió nuevamente su verga al centro de mis nalgas. Por lo que pude ver claramente como me volvía a penetrar, yo chillaba de placer, y felicidad, mientras que él continuó una y otra vez ...