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Empresa de mantenimiento (3)
Fecha: 05/03/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: vantheway, Fuente: CuentoRelatos
... sus piernas estaban sobre los hombros de este, así que su coño lo tenía bien abierto a disposición de la polla de él. Me arrodillé junto a su cara, al verme giró su cabeza y abrió su boca. – Dámela -me dijo- quiero comértela. La puse en su boca y comenzó a mamar, la mamaba estupendamente, me hacía una suave presión con los labios en la parte que el capullo se une al tronco y con su lengua rozaba el frenillo. Alejandro aceleró sus movimientos y comenzó a gemir. Ella se movía al ritmo de él, con lo que sus tetas llevaban ese movimiento que parecía ir montada en un tren de los antiguos. De vez en cuando, con los embates de Alejandro, mi polla salía de su boca. Alejandro le bajó las piernas y se tumbó encima de ella sin bajar el ritmo del mete y saca que llevaba. Aproveché y saliendo de la boca de Elena, me puse por detrás de Alejandro. Al notarme, bajó un poco el ritmo y coloqué la punta de mi nabo en su ojal, me llamó la atención que lo tuviera lubricado. Al notar mi extrañeza me dijo. – Jajaja, no he perdido el tiempo David, me puse un poco de lubricante por si alguno me la metía. – Ummm bien hecho Alejandro, voy a clavártela ahora mismo -le dije- – Métela despacio, no quiero que me dejes sin poder moverme que aún queda mucha noche -me contestó con la voz excitada- Tiré de los hombros de él y lo besé en el cuello, dejé que volviera a la posición en la que estaba y, una vez con el culo en pompa, apreté mis caderas contra él. Mi polla entraba con ...
... suavidad, cuando llevaba más o menos la mitad, paré para que su ojal se adaptará a lo que le había metido, pasado un minuto volví a apretar mi pelvis contra él hasta que ya no entraba nada más. Estuve parado un par de minutos por la misma razón que antes, hasta que con un movimiento de cadera suyo me indicó que empezara a moverme. Agarrado bien de las caderas comencé un movimiento a un ritmo medio, el calor de su culo y el lubricante junto a la presión que ejercía en mi polla, hizo que aumentara el ritmo del movimiento. – Ufff cabrón -le dije- me encanta… darte por el culo… – Diosss, sigue, si… siigueee -me contestó muy excitado- me encan… ta que… me… la me… metas. Quie… ro que me pre… preñes, cabrón Impuse un ritmo relajado para no hacerle mucho daño, pero el cuerpo me pedía que acelerara, trataba por todos los medios no acelerar cosa que me costaba bastante. Elena seguía gimiendo, y a un lado observaba a Óscar y Susana, ella seguía a cuatro patas en el sofá, y Óscar le seguía dando por el culo, con un movimiento más acelerado que el mío. Susana me miraba fijamente mientras se mordía el labio inferior y yo veía el movimiento de sus tetas con cada embestida que le daba Óscar que se notaba que lo estaba disfrutando muchísimo. Regresé a Alejandro, veía como su culo se había dilatado, como se iba tragando mi polla y salía brillante del lubricante. No podía más, aceleré el ritmo bien agarrado a las caderas de él. Elena comenzó a gemir y jadear, parecía que estaba a punto de ...