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Mi hermana le pagó con cuerpo al repartidor.
Fecha: 06/03/2026, Categorías: Hetero Incesto Intercambios Autor: Dormilon77, Fuente: SexoSinTabues30
Llegué a casa, después de mis clases y para mí sorpresa, mi hermana estaba acostada en el sofá, boca abajo. Llevaba unos shorts ajustados, que enmarcan su jugoso trasero, que desde ese ángulo, se veía más grande. β ¿Hiciste almuerzo, Paola? β β No. Pide algo para que comamos. β Suspiré del estrés de oír su respuesta despreocupada. Saqué mi celular y pedí una pizza. Me senté en el sofá de al lado, mientras veía el culo de mi hermana. Mi verga empezaba a ponerse dura y las ganas de cogerme ese culote ya estaban doliendo entre mis pantalones. Me quité los pantalones y me acerqué a Paola, poniéndole mi verga semi erecta en su cara. Ella me sonrió y abrió la boca, dándome paso a empezar a sentir como su lengua me ponía completamente duro. No tardé mucho en sacar mi verga y ponerle los huevos en la cara para que los chupara. Ya en un rato, la tenía bien dura y comencé a penetrar su garganta por unos minutos, sacándosela para irme con su culo, quitándole los shorts y empezar a jugar con sus nalgas, mordiéndolas y besándolas. También metí mi verga en medio de sus nalgotas, creando un hot dog. Luego empecé a cogerme su chochito ya húmedo, lubricando mi verga entre sus jugos, mientras empezaba a dilatar su culito con mis dedos. Paola gemía y movía su cuerpo contra el mío, sincronizando nuestros movimientos. Con la verga bien hinchada, me separé de ella para empezar a penetrar su culo. Nunca había durado metiendo y sacando mi verga de un hoyo. Llevaba tanto tiempo ...
... penetrando su culo, que Paola dejó de gritar, como si el dolor hubiera desaparecido. De pronto, el timbre de la casa sonó. Paola y yo nos asustamos, pensando que era mamá y nos vestimos rápidamente. Me dirigí a la puerta, a preguntar quién era. β ¡La pizza! β respondieron con un grito. Suspiré aliviado y le avisé a mi hermana que era la comida. Paola sonrió y me agarró de la verga aún dura, a través de mi ropa. β ¿Y si dejamos que me rompa el culo a cambio de la pizza? β β ¿Estás loca? β β Tú déjame. β caminó a la puerta. Miré a mi hermana con cara de miedo, pues si alguien se entera de lo que hacíamos era de esperar que le contarán a mamá. Abrió la puerta y frente a está, había un hombre un poco gordo, con un casco de motociclista. Ambos charlaron, sobre cómo estaba yendo el día, yo tomé la pizza y la metí a la casa. Cuando iba a volver a la puerta, Paola había cerrado la puerta, con el señor adentro, al lado de ella. β Quítate el casco. β tocó su cintura. El hombre sacó su casco y dejo ver su rostro. Aparentaba unos 40 años, aproximadamente. Tenía una barba incipiente, un poco canosa, además de una papada. Estaba un poco gordo, pero no obeso. Paola se acercó a él y empezó a besarlo, él respondió el beso, lamiendo la cara de mi hermana mientras tomaba el culo de ella. Mi verga se ponía más dura al ver a la puta de mi hermana en acción, estaba ansioso de volver a cogermela. Paola se separó del hombre, agachándose y quitándole el cinturón de su ...