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Mi novia se exhibe en un albergue y pasan cosas
Fecha: 07/03/2026, Categorías: Voyerismo Autor: Orellanas, Fuente: TodoRelatos
Mis ganas por exhibir al portento de mi novia estaban en auge. Me vino la inspiración, así que hace unas semanas fuimos un fin de semana a Salou, y reservé en un albergue de mierda de estos con literas y habitaciones compartidas. No le dije nada a Nuria. Ella sabía que le iba a tocar menear el culo y las tetas por la playa delante de desconocidos. Nuria no sabía que íbamos a un albergue, pero cuando leyó el cartel, lo entendió al momento. + Lu, eres un guarro… - ¿Yo? Soy inocentísimo. + Ya… ¿A un albergue? ¿En serio? - ¿Qué pasa? Más barato. Era una habitación bastante grande. Igual habría quince camas con sus literas y había bastante gente. En su mayoría turistas extranjeros y algún jipi. Cuando llegamos eran las 22:45, habíamos cenado de camino, y estábamos cansados, pero fue entrar y se me empezó a ir el sueño. Había un par de holandeses hablando al fondo, otros franceses a medio camino, alemanes al fondo del primer pasillo… Incluso algunos españoles. Me sorprendió ver un grupo de tres chicas que tendrían cerca de 30 años en un sitio así. Gente bastante joven que venía a la playa y a salir de fiesta, y no quería gastarse un chavo de más en el alojamiento. En frente de nuestra cama, a la derecha, en el pasillo que daba hacia la salida, había un grupo de franceses que ya habían descubierto que Nuria era un portento. Eran 4 chicos de unos 20 años y dos no paraban de lanzar miradas furtivas. - Nuria, tienes dos fans. + ¿Ya tan ...
... rápido? Pues si ni me he desvestido. - A ver, entiéndelos. Normalmente las francesas son unas flacas, y en cuanto ven dos tetas gordas y un culo grande, cortocircuitan. + Pues me tengo que ir a duchar. La habitación tenía forma de U. Entrabas y al poco tenías un pasillo a mano derecha, y un poco más adelante, otro. Nosotros estábamos en el pasillo del fondo, al principio. Me había puesto ahí para controlar la puerta esperando ver a Nuria desfilar y a los demás comérsela con los ojos. Que iba a ocurrir más pronto que tarde. Íbamos a dormir en la misma cama abajo ambos, o lo íbamos a intentar. Nuria sacó de su mochila la media camiseta corta que utiliza para cuando no hace tanto calor. No le llega al ombligo, supongo que por no ir ya directamente en tetas, sacó sus chanclas de piscina, una toalla solamente para envolverse el pelo, se puso de pie y se quitó el vestido, quedándose momentáneamente en tanga solamente de espaldas a la gente. Los franceses se volvieron todos de repente, y empezaron a cuchichear mientras observaban su redondo y generoso culo y Nuria se ponía la camiseta corta. Ella agarraba las cosas antes de irse a la ducha, fingiendo despreocupación y agachándose en su maleta para que los chavales pudiesen darse un festín ante un culo de semejante categoría con un tanga negro minúsculo. Hasta los holandeses que teníamos justo en frente dejaron de hablar para observar las mejores nalgas que hayan visto en su corta vida. - Están los franceses como ...