-
Sara, cumpliendo fantasías y anhelos (2)
Fecha: 07/03/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: SirSenior1964, Fuente: CuentoRelatos
... no llevaba nada. Estaba encantada con la situación. M: Bien ahora que hemos dejado atrás los nervios vamos a empezar a darle forma a tu fantasía, tratarte como lo que eres una sucia puta sumisa (era el termino con el que la saludaba en nuestras conversaciones). M: Toma me has dicho que hay una máquina de vending en la recepción, ponte tu uniforme y tráeme una cerveza, coge algo para ti. Le lance varias monedas para la máquina. Fue a decir algo, pero mi mirada, seguida de una bofetada, la sacó de su posición desafiante, la freno en seco. M: ¿A partir de aquí seré amo o señor de acuerdo puta? Sin cuestionamientos. ¿Entendido? S: SI, amo. Volvió al baño, al salir note que se había vuelto a remarcar puta sobre su coño, se vistió frente a mí recreándose y remarcando sus encantos de perra. M: Que no se caliente por el camino. Recogió las monedas por el suelo, al recoger la última recibió un sonoro azote. Sara sonrió iluminando su cara de vicio. Regresó con dos latas una para cada uno, aunque sabía que no solía beber, me dijo que no había muchas opciones y que un día era un día. M: ¿Disfrutando tu papel de puta? ¿Pequeña zorra? S: Por ahora vamos muy bien, la llamada a la vieja me ha puesto a cien, hablando con esa arpía mientras me comían el coño. Vaya sensación. Soy toda una puta. Una puta feliz. M: ¡Para!, como buena puta, tu negocio es venderte y es lo que vas hacer ahora, vas a venderme el producto, zorra con un baile muy sensual, para ...
... ponérmela otra vez dura y que pueda follarte ese culo. S: Este culo hace mucho, años, que está cerrado, mi marido ni siquiera ha podido entrar. Amo no va a ser fácil, no sé si podré a la primera. M: No me importa cuánto hace que no lo usan, (me había contado que en su veintena había sido desvirgado). ven aquí. La puse sobre mis piernas y empecé a azotarla en el culo. M: Puta esto es por poner pegas, y cuestionar, ¿te enteras? Llevaba más de diez, doce azotes cuando su resistencia inicial (nunca dijo la palabra de seguridad) fue cediendo, yo seguía azotándola, cuando noté que su leggins se estaba mojando. La muy zorra se había corrido con los azotes. Le levante la cabeza del pelo y la volvía a escupir en la cara. M: Esto es lo que querías, ¿que te castigara por desobediente? Que guarra. S: Mucho tiempo deseando que me castigaran así, por desobediente. M: Vamos ponte a bailar guarra. Y ya puedes hacerlo bien. Me senté en el sillón que había en la habitación, abriendo mi cerveza, ella fue un minuto al baño y salió tatareando una canción de reguetón que puso en su móvil. Intentaba perrear como las niñatas, pero aquello distaba mucho de parecer twerquing, hay que decir que, el esfuerzo merecía reconocimiento, pero poco más. Le pedí el teléfono y cambié la música You can leave your hat on, para mí mucho más apropiada para el momento, se la veía mucho más segura y al final sí que resulto ser bastante sensual. Bajo lentamente los leggins, dejando ver sus ...