-
¿Me volví una perra por 50,000? – Bonus 2
Fecha: 08/03/2026, Categorías: Fantasías Eróticas Fetichismo Infidelidad Autor: Arya la redactora, Fuente: SexoSinTabues30
... “Fóllame, pequeño”, le dije, quitándole los pants. Abrí mi bata, ahora mi coño estaba desnudo, la marca rosada arriba, los labios gordos mojados. Lo mire, su verga chica pero tiesa asomando. Me tiré en el sillón, piernas abiertas, y él se subió, temblando. Me la metió, torpe, y empezó a bombear. “Kat…”, gimió, y en alrededor de dos minutos se corrió dentro, un chorrito caliente que apenas sentí. Se desplomó, avergonzado, respirando rápido. “Lo siento”, murmuró, mirando al suelo. “No pares, cachorro”, le dije, agarrándole la mano. La puse en mi coño, guiando sus dedos a mi clítoris. “Toca aquí”, ordené, y él obedeció, frotándome con vergüenza pero con ganas. Mi concha se mojó más, mis muslos temblando, y me corrí en su mano, gimiendo fuerte mientras mis tetas botaban. “Así, pequeño”, jadeé, y él sonrió, tímido pero orgulloso. No era el maniaco experimentado, pero me dio lo que necesitaba. “¿Por qué lo hiciste, Kat?”, preguntó después, sentados en el sillón, él con la caja en las piernas, con aun un poco de lágrimas. “Porque estaba rota, cachorro, fui una puta lo se. Pero ya no más, ahora seré solo tu perra. Esto es tuyo, úsalo como quieras”, le dije, señalando el dinero. Él asintió, todavía dolido pero tranquilo. “No lo hagas otra vez, por favor”, susurró. “Nunca más”, prometí, y lo abracé, mi collar pegado a mi cuello, mis tetas contra su pecho, al ser joven, se permite perdonar cosas así, ¿Y yo? Yo soy una puta redimida. Esa noche, Tooru durmió, y mi pequeño se quedó conmigo en la cama, la correa en la mesa. Mis tetas estaban vacías, mi coño calmado, y la marca dejó de arder. Los $100,000 eran suyos, mi castigo estaba pagado, o eso considero, y mi aventura había terminado. Por fin, era suficiente.