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Las nalgas de mi madre – Cap 8
Fecha: 08/03/2026, Categorías: Incesto Voyerismo Autor: ESLO, Fuente: SexoSinTabues30
... a pensar en ella… dijo a la vez que empujo la cadera con fuerza contra mis dedos y girarla buscando mas placer. ¿Te digo algo mami?, !mmmm si dime lo que quieras mi rey¡ me encanta que la veas parada, que te pongas inquieta, que se te suba el rubor a las mejillas. Mientras le decía eso mis dedos estaban atacando sus agujeros con avidez. Pues a decir verdad, me gusta que lo hagas, nunca ni de muchacha vi una en vivo, es mas aun ya de casada no me atrevia, y ya en confianza, nunca había visto una, me daba pena el solo pensarlo… ¡Puedes verme la verga cuando quieras mami!, dije mientras me ponía de pie restregando mi pecho contra sus nalgas abiertas, los vellos empapados de su panocha mojándome el cuello, pecho y abdomen. En ese momento a mamá como que le dio pánico, ¡No hijo, no me la vayas a meter!, dijo pero sin separarse de mi. No te preocupes mami, cuando la quieras dentro tu lo pedirás, ahorita solo quiero que la sientas y conozcas mejor, deslice mi verga entre sus piernas, ella bajó la pierna derecha al piso, dejándola casi junto a la otra, pero no completamente juntas, lo que permitía a mi verga mas espacio de movimiento, le levanté el vestido completamente sobre la espalda, la vista de sus nalgas expuestas y paradas era delirante, mi verga se frotaba entre los labios mojados de su vagina, mis manos sujetaban sus nalgas abriendolas mientras empujaba y sacaba de entre sus piernas mi verga dura, sudamos profusamente, su vestido estaba ya casi transparente de ...
... lo empapado de su sudor, ¡Mi amor, estoy que ya no aguanto! Dijo mamá en un jadeo profundo, y con una mano alcanzó la punta de mi verga entre sus piernas, ¡yo también mami!, cuando me hice para atrás, sentí su mano bajar mi verga, evitando mas roses, ¡Espera mi amor!, si seguimos voy a hacer una locura aún mayor, dijo alejandose de mi, y volteando se dejó caer en el sillón, piernas abiertas, el vestido aún enrollado en la espalda, sin perder el tiempo, me puse de rodillas entre su piernas y comencé a mamarle la panocha, jale sus piernas a mis hombros, ella arqueo la espalda, empujo la pelvis contra mi cara , mis manos agarraron sus nalgas y la levante hacia mi, era difícil pues estábamos empapados, estuve así unos cuantos minutos, de pronto me dice: ¡Amor, espera, no sigas!, quiero verla de cerca. ¡¡Uff que intensidad!!, sin emitir palabra, viéndola a los ojos, me puse de pie lentamente, ella incorporó la espalda del sillón, bajando los pies de mis hombros los puso en el piso, sus manos se apoyaron en mi cadera, cuando estuve completamente de pie, me vio a los ojos y luego bajó la mirada a mi verga, a escasos diez centímetros de su cara, deslizó una mano hacia el erecto falo y otra hacia los huevos, lo hacía con delicadeza. ¡En verdad es grande e impresionante amor! Dijo mientras la movía de lado observando cada vena pulsando, se mojaba los labios con la lengua, no se si intencionalmente o no pero se veía tan excitante, con la mano derecha la tomó de la base y cerró los ...