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Amor en criptomonedas. El Final
Fecha: 10/03/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Peter28, Fuente: TodoRelatos
... por más enfadado que estemos. —rieron. Alan Walker, te amo desde que te conocí y nunca he dejado de hacerlo. Esa noche, Alan mandó a retirar de su despacho una fotografía que había tenido durante años: él de espaldas a la ciudad, como si fuera suya. Puso otra: una mesa con dos tazas de café y una libreta en la que alguien había escrito, con letra delicada, “sin rencor”. No hubo comunicados. WY Holdings siguió funcionando, no porque el amor de un jefe mejore los servidores, sino porque Xiao había dejado procedimientos que respiraban solos, porque Tiffany, Grace, Helen y Lauren trabajaban con la serenidad de quien encontró lugar, y porque Jackson entendía que la empresa era familia y no patio de armas. Eric, desde Liverpool, recibió un correo de GR —iniciales de un despacho legal que alguna vez había sido de su padre— que decía: “Fin del asunto”. Nadie lo persiguió, nadie reavivó el escarnio. Aprendió —tal vez— que no hay vida si uno vive mirándose en celulares ajenos. Alan dejó de promocionar el video, dejando que se perdiera en el olvido. Alan y Margaret, sin embargo, se debían una verdad última: el inicio de todo, la carta, el silencio, la rodilla en Boston, la boda que no era boda. Lo hablaron con paciencia varias noches. Descubrieron que el amor no borra, interpreta; no niega, integra; no exige, propone. —Cuando me arrodillé —dijo él— pensaba que me derretía el orgullo. Ahora sé que me derretía la soberbia. —Cuando te propuse matrimonio —confesó ...
... ella—, temí que me odiaras por el teatro. Pero pensé que si el “sí” salía de un hombre libre, de verdad me vería. —Te vi —aseguró—. Por fin vi al Alan del que me enamoré. No fueron perfectos. Ninguna pareja que se casa sin juez en una iglesia vacía lo es. Tuvieron discusiones sobre horarios, sobre proyectos, sobre quito o no el velcro de mi pasado. Tuvieron, también, ese humor silencioso de los que se eligieron luego de un campo minado. Un mes después, fueron a la iglesia a agradecer, llevó el vestido, con flores, con coros con sus amistades. La sacristía estaba abierta, un sacerdote joven repasaba libros. Los dejó pasar sin preguntar. Se sentaron en el mismo banco donde Alan había despertado del susto. Margaret le apretó la mano. —Ahora sí —dijo. —Ahora sí —repitió él. Y no necesitaron más. Se casaron por civil y luego por la iglesia Meses después. Lauren y Jack comenzaron a salir. Me alegré cuando los vi fumando juntos un porro. Alan una vez los vio en el último semestre de la universidad. Se le hizo extraño, pero no dijo nada. A Helen y Xiao las envió a Shanghai donde llevan las cuentas secretas. Cuentas que deben ser aprobadas por Alan o Jack antes de ser transferidas mediante un sistema de retención de 36 horas, diseñado este por Alan, hasta que este no da el ok, no es liberado. Xiao está al casarse y Helen sale con un chico Margaret por su parte esta embarazada y se ve feliz, muy feliz. Sin embargo, ahora Alan debe viajar solo en su avión de ...