1. Frutos prohibidos


    Fecha: 10/03/2026, Categorías: Hetero Incesto Intercambios Autor: Buzuk, Fuente: SexoSinTabues30

    Cuando formas una familia o cuando te integras a una hay cosas que no piensas que puedan ocurrir sobre todo el tema del incesto y es que imaginar tener algún tipo de relación más allá de lo fraternal lo veía extraño, incluso a pesar de que tengo 2 hijastras. Una de 9 y 10 no tenía ningún tipo de pensamiento impuro y las adolescentes las seguía considerando niñas, no obstante 3 años atrás, una sobrina de mi mujer me hizo cambiar de perspectiva, altero por completo mis gustos. Felicia era una chiquilla de 15 años, bajita como 1.55mtr, morenita de pelo encrespado con un cuerpo un tanto rellenito, esa chica convivió con nosotros por 2 meses durante sus vacaciones y su visita nos cayó de maravilla. Era alguien que nos responsable y que nos ayudaba en casa, además que nos hacía el favor de cuidar a las niñas, sin embargo, también fue la razón de un gran pecado y es que era alguien fácil de tratar, nos llevamos bien desde al poco tiempo y mientras más confianza tomaba más coqueta se volvía hasta que un día mis instintos superaron la razón. A solo una semana para que acabaran sus vacaciones probé lo prohibido, tenía un fruto jugoso que me satisfizo como ningún otro y a pesar de tener 15 era alguien con mucha experiencia al punto que me dio lo que mi mujer nunca me ha dado, su culo se tragaba mi verga sin problemas y en cada embestida pedía más. Esa chica adoraba la verga, amaba saborearla y brincar sobre ella. Cosa que un día en medio de nuestro descanso tras haberlo hecho le ...
    ... pregunté: “—si siempre ha sido así de fogosa como se satisfizo todo este tiempo—” pero solo me respondió: “—soy mujer, tengo mis métodos—” y me calló metiéndose mi verga en el culo, tampoco le di muchas vueltas al asunto ya que si hubiera dejado entrar a alguien a la casa ya nos hubiéramos enterado por el hecho de que chismosas no faltan.La mejor semana de mi vida, pero también fue el origen de futuros problemas. Una fue que durante esa semana mi mujer comenzó a sospechar que la estaba engañando sobre todo porque como estaba completamente satisfecho, no tenía ganas de estar con ella. Lo segundo era que ella no le gustaba el anal así que había algo de fricción cuando lo proponía y tampoco me gustaba forzarla a hacer algo que no quería de modo que con el pasar del tiempo la frustración sexual se iba a cumulando al extremo de cuando ya alcanzaba el límite terminé optando por visitar a las cariñosas, esa sí que no ponía peros, si la posición existía ellas lo hacían y luego de 3 años continué con esa rutina al punto que ya me estaba aburriendo, las putas ya no me excitaban como antes, necesitaba una nueva emoción y casualmente mientras iba al trabajo me acordé de Felicia y lo hice luego de que tuve una erección tras ver a una jovencita uniformada que iba al colegio, por lo tanto la emoción que quería volver a sentir era hacerlo con una menor y mejor si era con una menor experimentada. Tristemente era algo prácticamente imposible, no tenía contactos ni trato como para cuadrar con alguna, ...
«1234...»