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Traviesa: provocando erecciones en la preparatoria
Fecha: 13/03/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Wendy GV, Fuente: TodoRelatos
... su cabeza, “Ya te ganaste tu cuadro mi reina, estas deliciosa”, me dijo, sin poner resistencia, yo sabía que podría cogerme ahí mismo, realmente lo deseaba, pero no sabía cómo pedírselo, en eso tocaron la puerta, “Papá te buscan allá abajo”, le dijo mi compañero, “¡Si, ya voy!”, mirándome con una sonrisa, besó mis tetas y se levantó. Caminó a la pared, “Ya puedes vestirte preciosa, te lo ganaste a pulso”, me dijo mientras descolgaba el cuadro, yo quería decirle que no se detuviera, pero por mi maldita inexperiencia no supe cómo hacerlo, tomé mi ropa y empecé a vestirme, sacó el lienzo del cuadro, lo enrolló y me lo dio, besando mi mejilla, me miraba sonriente, “Que bueno que nos interrumpieron mi vida, pudimos hacer algo de lo que te habrías arrepentido mañana”, mientras terminaba de vestirme. Salimos de su recámara, “No se preocupe, después regreso para ver cómo quedó mi dibujo”, le dije antes de bajar las escaleras, me detuve frente a él y colgándome de su cuello le di un beso, un poco tímido correspondió, me tomó de la cintura y nos besamos unos segundos, pegando su erección a mi cuerpo, sus manos entraron bajo mi falda para apretar mis nalgas, nuestras lenguas entrelazadas jugaban, a medio beso escuchamos una puerta abrirse, lo que hizo que nos separáramos de inmediato. Era su otro hijo que nos veía sospechoso, “Si mira, estos dibujos los hice hace años, qué bueno que te gustó el de Michael, allá abajo tengo más”, me dijo como tratando de disimular, bajamos rápido ...
... un poco nerviosos, “¿Wendy, sigues aquí?, pues no que ya te ibas a ir”, me dijo una de las chicas, “Sí, pero es que el señor es un gran artista y me estaba enseñando sus dibujos”, le dije mientras guardaba los bocetos en mi mochila, rápido tomé mis cosas y pedí un Uber, ya ni les pregunté si se iban o se quedaban. Salí al patio y el papá de mi amigo charlaba con un vecino, mientras mi transporte llegaba, terminó de hablar con él y salimos a la calle, cuando cerró la puerta, se paró frente a mí, “Entonces, ¿Cuándo vienes para mostrarte como quedó tu dibujo?”, me dijo sonriente y volvió a abrazarme, “Cuando quieras vengo, solo avísame cuando ya lo tengas”, le dije, volvimos a besarnos y después le pasé mi número, “Ok mi reina, yo te aviso”, continuamos besándonos al lado de su puerta. Unos minutos después llegó el Uber, muy lindo abrió mi puerta y antes de subir al coche nos dimos un beso de piquito y me fui a casa, en camino iba recordando como me puso solo por tocarme, como chupaba mis tetas y el placer que me hizo sentir, no pude evitar volver a calentarme al recordar lo que hicimos en su recámara, llegué a casa y todo el tiempo pensé en el tipo del metro y en el papá de mi amigo, ambos hombres maduros que me tocaron como nadie lo había hecho. Incluso Andrés me puso bien caliente en segundos, ni siquiera pensaba que eran demasiado mayores para mí, los días pasaron, yo con la incertidumbre en mi cabeza tratando de calmar las dudas que me venían a diario, tal vez sí deba ...