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Traviesa: provocando erecciones en la preparatoria
Fecha: 13/03/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Wendy GV, Fuente: TodoRelatos
... tocamos, me sorprendiste, por lo general a las de tu edad no les gusta el rock”, me dijo, mientras se me acercó bastante, yo apenada, no le aguantaba la mirada, tomó mi barbilla y levantando mi cara no se resistió y empezó a besarme. Era un poco más alto que yo, bastante robusto, sus brazos con muchos tatuajes, traía un pantalón azul y una playera genial de Gamma Ray, me besaba lento, mordiendo mis labios, sus brazos fuertes rodeándome, yo sin poderme resistir correspondía a sus besos, me colgué de su cuello y sus manos bajaron a mis pompis que apretaba con fuerza, “Tienes un culo bien rico”, me dijo entre besos, yo solo me dejaba querer, después de unos minutos subio su mano a mi cintura por debajo de mi playera. Continuó subiendo y llegó a mis bubis, que entre la playera y el brasier empezó a sobar, se me escapó un gemido, él me miraba serio, me dio la vuelta y pegó mi culo a su pelvis como el tipo del metro, sentí su erección entre mis pompis, empecé a moverme igual que esa tarde, después de unos minutos así, subio mi brasier, sus manos fuertes sobaban mis tetas, nadie más aparte de Alejandro me había tocado así, nuevamente me sentí muy excitada. Además de que sentía un buen bulto entre mis nalgas, bajó una mano hacia mi entrepierna, sobre el pantalón sobaba mi vulva, mi respiración se aceleró, “Mamacita, hasta por encima de la ropa se siente que ya estás bien mojadita”, después de darme una buena manoseada me giró, “¿Que tan lejos quieres llegar, te animas a que te ...
... coja ahorita?”, yo lo miraba con deseo, pero antes de responderle sonó su telefono, “Piénsalo bien en lo que contesto”, salió de su departamento a tomar la llamada. Yo ya estaba bien caliente, sabía que él me iba a coger muy bien y sin pensármelo mucho me quité la chamarra para que en cuanto entrará le dijera que me cogiera, pero al entrar su cara era otra, me dijo muy serio que debíamos volver, “Si quiero cogerte, estas bien rica pero también estas muy chiquita, perdona, no sabía que eras de la edad de David”, ya sin tener de otra, tomó las cosas que necesitaba, salimos de su casa y regresamos al ensayo. Cuando terminaron, David y yo nos salimos a la banqueta en lo que guardaban sus instrumentos, Andrés me miraba apenado, cuando se marcharon se despidió y nosotros nos metimos a la accesoria, David cerró la cortina y empezamos a charlar, mi amigo era un músico excelente, destapamos un par de cervezas y a los pocos minutos ya nos estábamos besando, aunque ambos nos gustábamos, él era muy diferente a Andrés, sentía en sus caricias que lo hacía con dudas. Cuando me tenía por la cintura, bajaba sus manos a mis caderas, pero se detenía y las regresaba, me di la vuelta para que me abrazara, pero no se animó a pegarme su paquete en mi culito, poco a poco se me fueron las ganas, desanimada le dije que ya debía volver a casa, esperando que reaccionara, pero en vez de eso ofrecio llevarme, días después nos sacaron temprano de la escuela, al entrar al salón después del receso nos ...