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El club II
Fecha: 13/03/2026, Categorías: Bisexuales Gays Sexo en Grupo Autor: holograma, Fuente: SexoSinTabues30
Roberto practicaba natación en el club de barrio y al llegar una nueva profesora de natación para niños y adolescentes, este maduro picarón reparó en un jovencísimo estudiante, Erik, bello, esbelto, delgado y lampiño. Camila, mujer de 40 años, de muy buena estampa se dedicaba a la prostitución y le gustaba ese trabajo y no lo ocultaba ante nadie. Llevaba a los hombres a su casa e, incluso, su hijo sabía del trabajo de su madre y hasta había visto como se la cogían, Camila no tenía reparos en realizar actos sexuales con la puerta de la habitación abierta de par en par. Roberto ya había tenido una aproximación sexual con el joven, que estaba obnubilado con este maduro que, a su vez, estaba realmente caliente con este jovencito. En los primeros tiempos los encuentros eran bastante espaciados, luego se hicieron cada vez más cercanos en el tiempo, hasta que fueron cada fin de semana. Camila gozaba masturbándose al mirar como su hijo ya de catorce años jugaba con este cincuentón que no dejaba de fornicar al adolescente. Camila sabía que su hijo era puto, que le gustaban los hombres y que ya se probaba ropa femenina, sobre todo para ver los fines de semana a Roberto. Erik ya había charlado con su madre que quería consumir estrógenos y antiandrógenos ya que quería ser una fémina, de hecho, era un jovencito que tenía ciertas características femeninas: una voz suave, escaso bello y el que tenía se lo depilaba con mucho cuidado y a fondo. Así se presentaba cada fin de semana ante ...
... su hombre. Roberto estaba cada vez más ardoroso y lujuriosos con este jovencito, en tanto que le gustaba la escena depravada de la madre, desnuda en una banqueta en pleno juego con su clítoris. Hasta que llegó un cierto día en que Camila le preguntó a Roberto: -¿Te parece que el próximo fin de semana vengan mi hermano y mi sobrina a cenar con nosotros? -Sí, contestó Roberto, no tengo problemas, ¿pero ¿cómo le caerá a tu hermano esta situación? No quiero que sepa de lo mío con tu hijo. Y continuó: ¿No habrás tenido la mala idea de contarle, verdad? -Mi hermano está casado, salió del clóset hace ya dos años, es muy puto, la mujer sigue con él y le ayuda a ser lo que él quiere, es una pareja abierta y mi sobrina es una putita en ciernes. Dijo Camila. -O sea, que le contaste dijo Roberto. -No le he contado, pero le dije que su sobrino tenía sus mismos genes femeninos, comentó Camila. -Y cómo se llaman tu hermano, su mujer y la niña. Contame todo, por favor, Camila quiero saber. -Mi hermano se llama Álvaro, pero le dicen Tito, mi sobrina se llama Lola y mi cuñada, que es una belleza de mujer, Martina, pero le dicen Tina. -Interesante, dijo Roberto. ¿Y quién vas a invitar de los tres? – A mi hermano y a mi sobrina, dijo Camila, y esbozó una sonrisa picarona y perversa al mismo tiempo. -Cuántos años tiene tu hermano y la nena?, preguntó Roberto. -Mi hermano tiene dos menos que yo, 30, y mi sobrina casi 9. -No tengo problemas, dijo Roberto. -Te ...