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Luna de miel en las calles
Fecha: 15/03/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Roman97, Fuente: CuentoRelatos
Como había dicho anteriormente, en la mañana sentíamos, o más bien, mi novia sentía como que si la hubiesen atropellado pues le dolía todo el cuerpo, pero no había tiempo que perder pues era el día de la boda, sinceramente llegados a ese punto pensamos en que tal vez deberíamos de haber esperado estar con los vagabundos pues el cansancio era evidente, recuerdo que solo dormimos 3 o 4 horas, no recuerdo muy bien. Bueno, avanzando en el tiempo diremos que a mi novia la empezaron a preparar, uno como hombre pues… no hay mucho misticismo en lo que uno se tiene que hacer. Es más, me vine a preparar hasta hora y media antes de la boda, hasta me dio tiempo de colaborar con los últimos detalles de la decoración, a todo esto, probablemente ya tenía 6 horas de no ver a mi novia. Pero bueno, esperándola en el “altar” o especie de “altar”, era como una luz a lo lejos, un blanco despampanante, un blanco angelical de esos que solo te dan paz, tranquilidad, como abrazar algo suave, era mi novia quien venia con su vestido de novia caminando hacia mí acompañado de mi suegro. Un hermoso vestido blanco como la nieve, con escote discreto perfecto para la ocasión, con unas mangas transparentes con tattoo lace, seguido de un vuelo estilo princesa, pero no muy acampanado. ¡Es el momento más hermoso de mi vida! Recitamos nuestros votos, jurando fidelidad, haciendo hincapié de una manera irónica, solo ambos sabíamos de que trataba. Finalmente vino el ansiado momento del “Sí, ...
... acepto” Y desde ese momento ante la ley éramos marido y mujer, exclamó el juez. Ahora mi novia, pasaba a ser mi esposa en toda regla. Nos casamos al filo de las 6 pm, la fiesta duró cerca de 6 horas, queríamos recortar gastos en ese aspecto pues teníamos un viaje pendiente cortesía de nuestros padres. Bueno de hecho, fue un balde doble de sorpresa, pues no solo teníamos ese viaje, además se acercó la que fue nuestra docente en la universidad, además de un regalo físico, también nos dio un regalo, un regalo de esperanza pues nos informó que habíamos sido aceptados en la clínica. Adelantando el tiempo, una vez finalizada la fiesta a eso de la 1 am probablemente, yo con unas cuantas copas, pero mi ahora esposa se mantenía sobria pues no quería tomar frente a sus padres, decidimos ir a nuestra casa a continuar la fiesta ahí, una fiesta más privada, es decir, mi esposa, su mejor amiga, mi mejor amigo y yo. De camino nuestros amigos compraron bastante Ron pues era nuestra bebida favorita, llegamos a casa y pusimos música variada pues los gustos de cada quien era diferente, no es un problema, así que bastaba con un simple mix. Ahora sí, mi ahora esposa podía dar rienda suelta y empezó a beber como albañil, tal vez tipo 2:30 am o quien sabe… ya el alcohol estaba al tope la primera en caer fue Sofi, por lo que se fue a una de las habitaciones y no se supo más de ella. Al final nos fuimos a la alcoba y le dije que se pusiera ligera de ropa para estar más cómoda, una ...