-
Mi novia y mi padrastro (1)
Fecha: 18/03/2026, Categorías: Infidelidad Autor: MexicanPerv, Fuente: CuentoRelatos
Mi nombre es Javier y esta anécdota es de cuando tenía 19 años. Yo estaba cursando la universidad, estaba comenzando los primeros semestres, cuando en una salida a la plaza conocí a Mariana. La primera vez que la vi me enamoré, tenía el cabello corto y café, medía aproximadamente 1.60 de altura, era delgada, las piernas se veían bonitas pero flaquitas, tenía muy poco trasero pero lo que me impresionó de ella fue el tamaño de sus pechos, solía vestir con suéteres de esos que son de cuello de tortuga, sin escote ni nada, pero aun así se notaba que tenía un buen par de tetas ahí dentro. Ella trabajaba en uno de esos locales de belleza femenina, donde te muestran secadoras o planchas o cosas de ese estilo, no sabía cómo hablarle, no soy bueno con las mujeres y soy la verdad un chico promedio, no soy feo, pero tampoco soy de los que voltean a ver. Pensé en diferentes estrategias, como fingir que buscaba algo para una amiga o preguntar por algún artículo para el cabello. Me decidí por lo último. La conversación fue más o menos así: J: ¡Hola! Buenas tardes, disculpa, ¿de casualidad venderán espray para el cabello? M: ¡Hola!, ¡Claro!, vendemos en dos presentaciones, fijado normal y extra fijo. J: Me gustaría el extra fijo por favor. No podía evitar bajar mi mirada a sus pechos de vez en cuando. M: Claro, en un momento te lo traigo. Una vez fue a buscar, me comenzó a invadir la adrenalina, me decidí a pedirle su teléfono terminando la compra. M: ¡Aquí ...
... está! J: Gracias, este me parece perfecto. M: Vale, te cobraría 50 pesos por favor J: Si, aquí tiene. M: Muy bien, perfecto, pues aquí tienes, ¡que tengas un bonito día! J: ¡Gracias! ¡Tú también!, Por cierto, ¿habrá posibilidad de que me regales tu número de teléfono? En ese momento sentí que me sonrojé, ella solo sonrió y contestó: M: No se supone que haga esto en mi trabajo, ¡pero claro!, te lo paso jaja. Anotó su celular en uno de los tickets de basura que tenía ahí amontonados, y me lo dio. J: ¡Gracias! En ese momento fui camino a mi casa, estaba emocionado, no había hecho algo así nunca en mi vida. No sabía en qué momento le mandaría mensaje, pero decidí esperar al día siguiente para no verme muy exagerado. No me detendré en detalles triviales, le mandé mensaje y afortunadamente me contestó, resultó que teníamos muchos gustos en común, nunca había platicado así con alguien. Hablamos sobre libros, películas, música, etc. Así pues, las cosas evolucionaron y terminamos siendo novios, no podía verla todos los días ya que yo estudiaba y ella trabajaba, por lo que reservábamos los fines de semana para vernos. Hago aquí un paréntesis para mencionar la relación con mi padrastro. Se llama Gustavo y me llevaba muy bien con él, lo conocí a la edad de 6 años y vivió con nosotros mucho tiempo, hasta que mi madre descubrió que le era infiel y se divorciaron. No dejé de verlo, lo veía todos los fines de semana, exceptuando cuando tenía mucha tarea o tenía otros ...