1. Un amante perfecto (1ª parte)


    Fecha: 20/03/2026, Categorías: Incesto Autor: SEXIBOM, Fuente: CuentoRelatos

    ... irnos a dar una vuelta a la calle. Estuvimos en varios pubs hasta que vi que ya teníamos bastante. Cuando llegamos a la casa, mi hermano estaba un poco cargado y nada más echarlo en la cama, se quedó dormido. Lo moví, pero él no me respondió.
    
    -Vamos Juanje, ponte el pijama.
    
    Lo moví otro par de veces más, pero nada, seguí sin hacerme caso.
    
    -Vamos Juanje, despierta… hermanito si no te despiertas voy a tener que desnudarte para poder ponerte el pijama y que duermas más cómodo.
    
    Entonces vino a mi cabeza de poder aprovecharme de la situación.
    
    -Juanje no te despiertas… que se me hace que ahora mismo me aprovecho de ti, hermanito.
    
    Le di un beso en los labios y ni se inmuto, siguió dormido. Le metí la lengua entre sus labios y saboreé su saliva, pero nada.
    
    -De acuerdo Juanje, voy a por ti.
    
    Me senté en la cama junto a él, le desabroche el botón del pantalón, le baje la cremallera del mismo, se lo baje un poco igual que su slip y se la vi.
    
    -Madre mía Juanje… que verga… tienes, hermanito.
    
    Ante mi apareció una verga preciosa… que linda se veía allí, recostada sobre sus huevos. Al verla, sentí por mi cuerpo una especie de escalofrío al tener semejante hermosura delante de mí.
    
    -Me parece a mí que le voy a dar unos besitos a esta preciosidad.
    
    Arrime mi boca a la cabeza de su verga y le di un beso, mire a mi hermano y pude ver su cara que era todo tranquilidad, por lo que la tome con mi mano aun con el riesgo de que él se despertase y me descubriese. ...
    ... Seguí besándola a todo lo largo de ella hasta sus huevos y como veía que él no se despertaba, le bajé del todo su ropa para así, que mi mano tuviese más libertad de movimientos.
    
    La recorría de arriba a abajo con mi mano, su dureza hacía que mi excitación creciera más y yo, más atrevida, empecé a chupársela, por lo que su verga crecía y crecía. Si, una preciosa verga y toda para mí.
    
    -Que verga tan hermosa y deliciosa tienes, Juanje.
    
    -Y tú que bien me la estas chupando, Eva.
    
    Me sobresalté al oír su voz y al mirarlo, pude ver como su mirada se clavaba en mí y en mis labios que tenían aprisionada su hermosa verga… me quedé ahí sin hacer nada.
    
    -¿qué pasa Eva?… Adelante hermanita, sigue chupándomela
    
    -Lo siento Juanje… yo… yo no sabía…
    
    -Tranquila hermanita, tu sigue y no te preocupes por nada.
    
    Dicho esto, le di un beso en la cabecita de su verga como dándole las gracias por permitirme seguir disfrutando de su hermosa verga, continuando con mis besos a todo lo largo de toda ella.
    
    Con mi lengua empecé a recorrer todo el entorno de su glande, antes de metérmela en mi boca por completo para chupársela. Empecé a chupársela con avidez como si estuviese chupando un helado.
    
    -Que sabor más agradable… Como me gusta chupártela, Juanje.
    
    -Pues Eva… aaah… sigue haciéndolo.
    
    En un momento de arrebato, mi hermano se levantó, me tumbo boca arriba, metió su verga en mi boca y comenzó a meterla y sacarla. Recuerdo que su pene llegaba a mi garganta. Al cabo de un rato no ...