1. El comienzo


    Fecha: 20/03/2026, Categorías: Confesiones Autor: Free, Fuente: CuentoRelatos

    ... glande se aproximaba a cualquier parte de mi cuerpo resbalaba yéndose en cualquier dirección menos en la adecuada. Mis piernas estaban separadas, totalmente abierto y su cuerpo metido entre el mío cuando por azar su glande quedó encajado en el lugar adecuado, permanecimos inmóviles unos segundos tratando de evitar que volviera a resbalar y perdiera el lugar. Inclinó su cuerpo sobre el mío para besarme en la boca y sin pretenderlo se deslizó dentro de mi hasta la empuñadura.
    
    Sin darme cuenta, sin sentir el más mínimo dolor o molestia después de más de una año de la primera y única vez que me habían penetrado lo tenía totalmente dentro de mí. Estuve a punto de correrme a medida que le sentí entrar, se mantuvo unos instantes inmóvil y rodeé su cuello con mis brazos al tiempo que mis piernas también rodearon su cintura sujetándole contra mí. Lentamente comenzó a moverse arriba y abajo y comencé a sentir como se deslizaba dentro de mi hacia fuera y hacia dentro.
    
    Es imposible de describir, tenía ...
    ... unas enormes ganas de correrme, pero no podía. Lentamente, pero sin parar estuvo follándome unos diez o doce minutos mientras yo le susurraba que estaba a punto de correrme, que quería hacerlo, pero no podía. Volvió al vaivén del mete-saca y cuando su polla estaba casi totalmente fuera manteniendo dentro de punta del glande sentí un calambre a lo largo de mi espina dorsal y con un gemido comencé a eyacular.
    
    Entonces volvió a empujar suavemente volviendo a entrar en mi dejándome sentir como su polla comenzaba a escupir dentro de mí. Todo fue en unos segundos, o quizá menos, comencé a sentir el orgasmo y al sentirle entrar y correrse dentro aquella sensación se multiplicó por mil y sentí un placer intenso como jamás lo había sentido, jamás mi polla había palpitado tanto y tantas veces escupiendo tanto esperma. Pocas veces he vuelto a sentir algo así, es difícil llegar al clímax y correrte sin tocarte, sin masturbarte, solamente sintiendo como una polla lima el interior de tu ano. Es indescriptible. 
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