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Secuestro Alien XXX 8
Fecha: 21/03/2026, Categorías: Fantasías Eróticas Incesto Voyerismo Autor: Lobo85, Fuente: SexoSinTabues30
... red dice que cuando a un chico le gusta una niña se le pone grande ahí – dijo algo inquieta Lisa mirando la entrepierna de su hermano. Yo estaba viendo como se la meten, los hombres a las niñas sus cosas aquí – se decía Leila mientras se tocaba el coñito con dudas. Si eso hacemos los hombres, nos cogemos a las niñas bonitas, las marcamos con nuestra leche para que sepan que son nuestra propiedad – diría con malicia mientras se tallaba la verga que parecía más grande, apuntando al cielo, mientras miraba a las nenas. Pero somos familia, eso no está bien – dijo Leila un poco inquieta. Si, no se debe hacer eso, es malo – agregó Lisa sonrojándose. Pero nada de eso le importó a Jou quien estaba tan caliente, que casi le molestó aquello, sin embargo se sacó los pantaloncillos para mostrar su verga apuntándoles, quería que notaran su calor personal, y las niñas se sonrojaron, parecían hipnotizadas, incluso sus coñitos crearon un hormigueo interno que no les permitía moverse, dejando notar que se estaban orinando en ese momento, lo cual fue bastante inquietante para ellas mismas. Mas no dijeron nada, solo miraban ese miembro sabiendo lo que seguiría, pero antes de hacerlo, el chico agregó como si fuera una advertencia cargada de lujuria. Esta es la tradición familiar, recuerden que en este momento papá se está cogiendo a la tía, le está rompiendo el coño con su verga, le da más duro que en las películas que vieron y ella lo está gozando, va a ser su puta de por vida, ...
... seguro que hasta la deja preñada, vamos a tener un hermanito de ambos, y yo pienso hacer lo mismo con ustedes, van a ser solo mías – dijo con malicia mientras las jalaba para que comenzaran el juego especial. Antes que pudieran pensar, ya estaban sobándole la verga con sus manitas, dándole un masaje que le resultaba delicioso, miraba aquel par de guarrillas empezando a gemir, sin saber que estaban haciendo, le encantaba la cara de desconcierto, mezclada con sumisión, y por segundos creyó que se lo iban a lamer, pero él no deseaba eso, luego podría sentir su propia leche en la boca, le parecía humillante, así que se mantenía ocupado hablándoles. Esto es una verga, y sirve para romper coñitos vírgenes – decía con lujuria Jou. Pero esta muy grande – respondió Lisa sin dejar de sobarlo. No nos va a caber a ninguna – dijo Laila tocando su punta roja. Pues eso no las va a salvar, porque dije, las voy a romper, así como lo hice con todas las demás – casi se burlaba el chico mirando a ambas. Las niñas estaban hipnotizadas, controladas para hacer aquello, sus deditos con cuidado iban sintiendo cada parte de aquella masa de carne fálica, sintiendo un calor en sus vulvas, incluso sentían como si se estuvieran orinando de nuevo, soltaban un olor peculiar que resultaba embriagador para Jou, quien las vería con gusto, se estaban calentando al mismo tiempo. Ambas eran niñas preciosas, y las sabía sometidas a sus deseos, por lo que no tardó en buscar que le contaran cosas, ...