1. De profesión: Puta (2)


    Fecha: 23/03/2026, Categorías: Infidelidad Autor: isa, Fuente: CuentoRelatos

    ... al señor Hessel
    
    Nos saludamos amablemente y entablamos conversación, mi copa volvió a vaciarse, enseguida el señor Hessel se ofreció voluntario para llevarse mi copa y traerme otra, cuando salió de la terraza me apoye en la barandilla estirándome para sentir en todo mi cuerpo la suave brisa de verano con olor a flores del inmenso jardín que rodeada la mansión, mis pezones se endurecieron al notar la fina tela de mi vestido frotándose contra ellos por el movimiento que producía el suave viento.
    
    Tenía las mejillas sonrosadas de tanto beber, entonces don Hilario hizo un comentario jocoso y no pude evitar reírme a carcajadas, él se quedó mirándome y en tono medio en broma dijo:
    
    –sin duda eres preciosa y esos pechos mmm nunca me perdonare el no haberte mirado los pechos cuando tuve ocasión y se rio.
    
    –bueno eso tiene fácil solución
    
    Me gire hacia él a la vez que lleve mis manos al cierre del cuello y tras desabrocharlo deje caer mi vestido, el cual bajo hasta el adorno horizontal dejando a la vista mis pechos redondos firme con sus pezones ...
    ... rosados, puntiagudos y duros, justo en ese instante la puerta de la terraza se abrió, ya había visto de reojo que el que llegaba era Hessel pero me hice la sorprendida y me gire hacía él sin subirme el vestido con lo cual pudo ver perfectamente mis senos, se quedó ahí parado con los ojos bien abiertos y sujetando con una mano la maneta de la puerta de la terraza y con la otra mi copa de cava español, entonces me subí rápidamente mi vestido y abroche de nuevo el cierre al mismo tiempo que me dirigí hacia él, le cogí la copa de la mano y salí de la terraza.
    
    Había dado un par de pasos, cuando don Hilario le dijo algo a Hessel que no llegue a entender entonces Hessel dijo:
    
    –¡que te la has follado! y girándose hacia donde yo estaba dijo:
    
    –yo también quiero.
    
    Yo seguí caminando con aire elegante y con una de mis manos sin girarme hice un gesto para que pudiera verlo, frote mis dedos en señal de decir –demasiado dinero-
    
    No sabía como había sido capaz de llegar a todo esto pero si sabía como me sentía, me sentía feliz, liberada y por supuesto muy cachonda. 
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