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Cuarteto entre amigas
Fecha: 24/03/2026, Categorías: Lesbianas Autor: Selene, Fuente: CuentoRelatos
Me llamo María, recién cumplí 18 años y mis amigas y yo lo vamos a celebrar yéndonos a una casa rural de un pueblo de la costa este de España. El viaje estaba planeado por todas y queríamos pasar un tiempo a solas, apartadas de nuestros padres, y más después de estudiar tanto a lo largo de nuestros cursos. Quienes íbamos éramos: Raquel, 20 años, es una chica con cabello oscuro largo, cuerpo curvilíneo ya que posee unas caderas impresionantes y unos muslos gruesos, muy envidiables. Elena, de 19, una rubia muy tímida y de cuerpo esbelto pero muy guapa de cara. Candela, con 20 años y unas tetas que cualquiera que las vea se le caen lo ojos, las cuales a veces son cubiertas por su pelo castaño. Otra de sus facetas más llamativas son sus ojos claros. Yo soy una chica de pelo oscuro, y de cuerpo atlético (me encanta ir al gimnasio), mis pechos no son tan grandes como los de Candela pero son de un tamaño normal, lo que más puede destacar de mi es mi culo grande y redondo el cual con un azote puede agitarse con mera facilidad, creedme, está probado. Las cuatro fuimos en el coche de Candela, quien muchas veces se comportaba casi como si fuese nuestra madre, hicimos dos paradas para comer e ir al baño, nos contamos chismes que nos íbamos enterando o hablando sobre los viejos tiempos, como si fuéramos marujas en un balcón, pero esta vez en un vehículo y con el calor infernal del verano. Llegamos sin problemas, justo cuando estaba haciéndose de noche, aparcamos, ...
... metemos las maletas a la casa y nada más llegar Elena y yo pusimos a preparar la comida que compramos antes de llegar a nuestra nueva casa, la cual por cierto, es de una de las tías de Elena que solo usaba para veranear. Ya cenadas y aseadas decidimos irnos a dormir ya que el viaje había sido agotador. El siguiente día por la tarde decidimos ir a la playa donde pasamos el rato tanto en la arena como en el mar. Mientras estábamos debajo de nuestra sombrilla a Raquel se le ocurrió una brillante idea: R: ¿Y si esta noche nos emborrachamos un poco? Yo: No es mala idea la verdad. C: Sois unas borrachas -Dijo entre risas-. R: Venga que hace meses que no tenemos una noche de chicas decente -Insistió ella-. E: Yo lo veo bien la verdad. Nos quedamos mirando a Candela para ver qué opinaba esta vez. C: Venga vale pero no quiero vómitos ni que os paséis haciendo tonterías, que la casa no es nuestra. Tras tenerlo decidido nos fuimos de la playa a un súper que había cerca de donde estábamos residiendo, entre algunas risas y vaciles decidimos comprar dos botellas de alcohol, uno de Vodka y otro de Puerto de Indias, además compramos cuatro botellas de refrescos, dos de Coca-Cola, uno de Fanta de limón y el último de Fanta con naranja, aclarar que eran botellas de marca blanca ya que nuestro presupuesto no era muy amplio. También decidimos comprar dos pizzas de tamaño mediano para saciar el hambre. Tras haber pagado todo y llegar el piso dejamos todo sobre la mesilla ...