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POR FIN CONSEGUI VER FOLLAR A MI ESPOSA CON OTRO
Fecha: 25/03/2026, Categorías: Hetero Intercambios Autor: JAPACA, Fuente: SexoSinTabues30
Somos un matrimonio de quince años de casados la edad de mi esposa treinta y ocho. yo cuarenta y dos, hasta ahora no tenemos hijos por lo cual disfrutamos mucho de fiestas paseos y compartimos con amigos. nuestra vida es más o menos como la de muchas parejas. Ella es de estatura mediana, buen cuerpo y muy femenina. Me encanta comprarle ropa sexy, sobre todo la íntima, encajes, transparencias, ligueros, etc. Y cuando algo de eso se le puede ver en público, aunque sea un poco, me fascina. Ella lo sabe y aunque en un principio no le gustaba, poco a poco lo fue aceptando y con el paso del tiempo ya lo disfrutamos los dos. En especial me gusta que use minifaldas. Cabe decir que posee unas piernas hermosas y muy buenas nalgas, por lo que provoca miradas con bastante morbosas. En una ocasión le dije que vestida así, debía parar cualquier cantidad de vergas por la calle, ella me dijo que no era cierto, hasta que me comentó que un día que llevaba un atuendo similar, entró a un centro comercial y al poco tiempo se le acercó un joven y le dijo que no se molestara por lo que le iba a decir, pero que de solo verla así se le había parado su verga y ella lo pudo corroborar al ver discretamente hacia el bulto en su pantalón. El joven se retiró no sin antes darle las gracias por vestirse así, lo que según él era un regalo para la vista de quienes apreciaban lo femenino de mujeres como ella. Le pregunté como se sintió con eso y me comentó que obvio le sorprendió y que al principio le molestó ...
... un poco, pero al no haberle faltado al respeto y sabiendo que efectivamente había causado el efecto que el joven mencionó se sintió a gusto por sentirse admirada. Así continuamos con esto que a mí me encantaba. Cuando hacíamos el amor me gustaba preguntarle si le gustaba saber que de alguna manera haya parado ya muchas vergas. Al principio decía que no, pero al paso del tiempo fue aceptando y sentía algo de gusto por eso. Ocasionalmente íbamos a bailar a algún salón, a ella le encanta el baile, aprovechando eso, le compré algunas faldas con mucho vuelo, de manera que al dar vueltas bailando se le subían dejando ver sus lindas piernas y de vez en cuando su ropa íntima, poco a poco le fue gustando el hecho de provocar miradas. Al grado de aceptar llevar ropa íntima por demás provocativa, tangas de encaje y transparencias, blusas con escotes que dejaban ver una buena parte de sus pechos y a veces medias de liguero. En ocasiones la invitaban a bailar otros hombres quienes de seguro ya se habían dado un buen gusto con las delicias que mi esposa les dejaba ver. Incluso varios de ellos le agradecían por lo que les había dejado ver y la felicitaban por tan buen cuerpo y mostrarlo tan generosamente. Desde luego no faltaron algunos que aseguraban que debido a lo anterior sus vergas se habían parado más de lo habitual y para que ella lo comprobara, en algunos momentos del baile pegaban lo más posible sus cuerpos al de ella con el obvio contacto de sus miembros en las piernas y nalgas de ...