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Gloria se convierte en una esclava
Fecha: 26/03/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: piesitos, Fuente: TodoRelatos
... argollas, y comenzó a darle latigazos, uno detrás de otro y bien fuertes. –¡Aaah, Aaah, Aaah! –gemía de dolor. –¡Mmm, Mmm, Mmm! –gemía de placer. –¡Aaah, Aaah, Aaah! –gemía de dolor. –¡Mmm, Mmm, Mmm! –gemía de placer. Estuvo como dándole unos 25 latigazos, dejándola descansar para volver a reanudar los latigazos, dándola otra tanda de 25 latigazos. –¡Aaah, Aaah, Aaah! –gemía de dolor. –¡Mmm, Mmm, Mmm! –gemía de placer. –¡Aaah, Aaah, Aaah! –gemía de dolor. –¡Mmm, Mmm, Mmm! –gemía de placer. Pero, eso no era suficiente para doblegar a una Ama tan sádica y cruel como Gloria, y fue a coger la paleta, y comenzó a darle en el culo, pegando gemidos de dolor, con cada uno de ellos. –¡Aaah, Aaah, Aaah! –gemía de dolor. –¡Mmm, Mmm, Mmm! –gemía de placer. –¡Aaah, Aaah, Aaah! –gemía de dolor. –¡Mmm, Mmm, Mmm! –gemía de placer. Había observado con tiempo cómo actuaba Gloria, su manera de ser, y Bárbara poco a poco, se hizo una idea de cómo era ella. Pero, cuando sometió y domó a Natalia, le dolió mucho en el corazón. Era su amiga y no es que la conociese de toda la vida, sino que, era una amiga que conocía hacía unos meses en la inmobiliaria de alquiler. Ambas, necesitaban una habitación, y desde luego, no iba a permitir que la destruyera como había hecho con Susana. Hacía calor, y las marcas de los palazos en su culo como los latigazos en su espalda morena, se notaban, corriéndose de placer, soltando sus fluidos vaginales, hasta se había meado. –¡Aaah, Aaah, Aaah! –gemía ...
... de dolor. –¡Mmm, Mmm, Mmm! –gemía de placer. –¡Aaah, Aaah, Aaah! –gemía de dolor. –¡Mmm, Mmm, Mmm! –gemía de placer. Mientras tanto, Susana como Natalia, miraban desde el umbral de la puerta, observando cada detalle. Nadie, les había ordenado ir a la habitación, pero Bárbara, las miró. –Mirad y observar a vuestra Ama Gloria. –dijo Bárbara, viendo como venían las dos para quedarse mirándola en silencio. Cogió una vara y comenzó a darle en sus pezones, uno detrás de otro con intensidad y delicadeza. –¡Zas, Zas! –sonaba la vara de madera. –¡Aaah, Aaah, Aaah! –gemía de dolor. –¡Mmm, Mmm, Mmm! –gemía de placer. Le daba uno en cada pezón y otro en la vagina, tres en cadena, soltando gemidos de dolor. –¡Aaah, Aaah, Aaah! –gemía de dolor. –¡Mmm, Mmm, Mmm! –gemía de placer. –¡Aaah, Aaah, Aaah! –gemía de dolor. –¡Mmm, Mmm, Mmm! –gemía de placer. Estuvo así un rato, dejándola jadear de dolor, y de placer, porque chorreaban sus fluidos vaginales como si fuera una puta zorra, vulgar y corriente más. –¡Aaah, Aaah, Aaah! –gemía de dolor. –¡Mmm, Mmm, Mmm! –gemía de placer. –¡Aaah, Aaah, Aaah! –gemía de dolor. –¡Mmm, Mmm, Mmm! –gemía de placer. Gloria, tenía las tetas rojas y los pechos duros como piedras de la excitación cómo nunca los había tenido. Sobre sus labios vaginales, estaban rojos y echando fluidos vaginales, corriéndose sin parar. Bárbara, había dejado unos minutos que cogiese aire, mientras decidía lo que iba hacer. Cogió una anillas, pulseras y anillos que ...