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Conocí a Don Paco
Fecha: 27/03/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Tiliref, Fuente: TodoRelatos
... acariciaba y besaba su barrigón y sus fuertes y grandes piernas que tenían unos músculos gemelos como bolos. Don Paco se la meneaba y yo lo observaba sentado en uno de sus muslos. Parecía que no podía con él. Era un gran macho y me intimidaba la potencia de su pene. Se pajeaba lentamente y los huevos colgados rebotaban en el asiento con el movimiento. Tenía que hacer algo. Don Paco se estaba masturbando con los ojos cerrados como si yo no estuviera allí. Entonces tuve la idea de coger el móvil y enseñarle chicas desnudas que yo había bajado de internet y mientras las miraba le empecé a masturbar y se le puso aún más grande y dura. Me armé de valor y me senté otra vez encima de su pollon. Él estaba contemplando a las hembras del móvil cuando conseguí meterme la punta de su glande. Me estaba partiendo el culo sin hacer nada más que permitirme usar su badajo. Cuando conseguí metérmela hasta la mitad apoyé mis manos en su barrigón para hacer palanca e ir acostumbrándome al enorme tamaño y grosor. Sin mirar como me la estaba clavando con su pelvis hizo un movimiento hacía arriba con la intención de que me entrara toda pero no pasaba de la ...
... mitad. Mi culo subió y bajo unas cuantas veces lentamente por aquella enorme polla y seguidamente incremente la frecuencia de mi cabalgar mientras Don Paco seguía contemplando a las féminas desnudas de mi móvil. Me estaba dando un placer indescriptible sin ni siquiera moverse y como no me entraba sino hasta la mitad y yo sin tocarme exploté de la excitación pensando que don Paco siendo tan macho me preñara imaginando que era la vagina de alguna de las chicas del móvil. Aún después de correrme deseaba seguir cabalgando y me di cuenta que su miembro continuaba igual de duro e hinchado. Me hacía sentir puta con su potente, fornido y orondo cuerpo al que yo rendía pleitesía. Me volví a correr encima de su barrigón y Don Paco con una mano en el móvil y la otra detrás de su cabeza dejaba que yo siguiera cabalgándole la polla para complacerme aunque él seguía mirando a las chicas del móvil. Me corrí una vez más mientras el acostado y en silencio permitía que yo siguiera metiendo y sacando su enorme polla de mi culo continuamente y besándole los anchos y rosados pezones que coronaban una tetas grandes y duras como su panza. benydorfedalvarez@gmail.com