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Descubrí el punto A en el culo de mi cuñada
Fecha: 27/03/2026, Categorías: Incesto Autor: Lobo Feroz, Fuente: CuentoRelatos
... sus fueros. Galopando encima de su cuerpo y desde ahí me dejo caer sobre el choto, haciendo de pivote sobre el que descargo toda mi humanidad calenturienta. Solo cuenta enterrarme cuanto pueda, moverme “agarrado” a ella para terminar el polvo con un gemido venido del más allá, desde el fondo del pecho me sale como un estertor de muerte. El bramido salvaje acompañó el movimiento del pene cuando me vine dentro de su culo, sentía latir la poronga en cada expulsión de leche, alivio y muerte, pasión e infierno. Del cielo al infierno, todo y sin escalas. Quedé tendido, asido a sus cabellos, enroscado en su delirio, habíamos encontrado el “tal para cual” el ying y el yang en este polvazo irracional y loco. Mientras disfruto el después, Eunice, transfigurada pero feliz de haber llegado a ese orgasmo tan temido, esos que cuando se dieron la dejaron del otro lado de la vida, como ahora. —Ay Luis, me has hecho la mujer feliz, no sabes cuánto había deseado un polvazo como el que nos dimos. “No sé si seré anormal, pero… cuando todas las mujeres están buscando ese ...
... punto G, yo creo haber encontrado mi punto A, mi punto anal. Puedo coger mucho y tener orgasmos, pero nunca estaré completa si no me la dan por el culo, ese orgasmo anal no tiene comparación con ningún otro. Te puedo asegurar que he descubierto mi punto A, el placer sin igual. —¿Te parece si nos lavamos y comemos? Tan solo fue el inicio, la punta del ovillo de más experiencias de sexo anal, Marcela, mi sobrina, también disfruta del orgasmo anal, pero esa es otra historia. Cuenta una leyenda oriental que las personas destinadas a conocerse tienen un hilo rojo atado en sus dedos. Este hilo nunca desaparece y permanece constantemente atado, a pesar del tiempo y la distancia. No importa lo que tardes en conocer a esa persona, ni importa el tiempo que pases sin verla, ni siquiera importa si vives en la otra punta del mundo: el hilo se estirará hasta el infinito, pero nunca se romperá. Este hilo lleva contigo desde tu nacimiento y te acompañará, tensado en mayor o menor medida, más o menos enredado, a lo largo de toda tu vida. Ambos lo encontramos. Lobo Feroz