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Tetas
Fecha: 30/03/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: Sara andaluza, Fuente: TodoRelatos
... problema, hay confianza. Y lo único que tendríais que hacer, es llenar la nevera con la comida que os guste, que yo apenas la tengo llena, porque casi siempre como o ceno fuera. Y ahora lo mejor. En la piscina podéis estar completamente desnudas, y la que quiera follar, puede hacerlo cuando quiera. La que quiera que le haga un masaje completo o muy completo, también lo tiene, y claro, podéis dormir solas o acompañadas, siempre que no haya celos entre vosotras.” Sabía que eso, si les haría que se decidieran, porque Luis come el coño casi como una mujer, y porque yo se lo he explicado a las chicas y os puedo asegurar que se han puesto cachondas de solo oírme. Así que, el viernes, a las 6 de la tarde, con todo el calor que puede hacer y hacia, nos fuimos las chicas y yo en dos coches, hacia la casa de Luis. Llegamos y casi como si fuéramos sus hijas o sobrinas, le comimos a besos, no le dejamos de besar tanto en la boca con lengua como en sus mejillas, abrazos e incluso, alguna le metió mano en todo su paquete, jajajaja. Nunca le digas a un grupo de mujeres jóvenes, que podemos hacer lo que queramos, porque lo haremos y mucho. Cuando dejamos de besarlo y que él nos invitará a ver toda la casa, pues nos dispusimos a hacer la lista de la compra, para ver que íbamos a comer y cenar esas tres noches, porque claro, al vivir en la localidad cercana a nosotras, pues ya no teníamos que hacer mucho viaje de vuelta, es decir, para media hora de camino en coche, incluso podíamos ...
... estar con él la noche del domingo, y volver al trabajo el lunes como si nada. Podríamos haber ido cada una en nuestro coche, pero es tontería 5 vehículos para 5 personas, jajaja, además, apenas llevábamos ropa, porque durante el día, el bikini y si acaso una camiseta, y por la noche, vestidos cómodos y ligeros, para estar lo más fresquitas posibles sin estar desnudas. Luego, dentro de la casa de Luis, nos daba igual si estuviera o no, podríamos estar desnudas o en bikini, nadie nos vería, y él estaría por la mañana trabajando fuera, así que, libertad de ropa. Mientras pensábamos en la lista de la compra, llego Luis, tras preparar las sabanas de las habitaciones en las que íbamos a dormir, porque estaba claro, que él es un auténtico caballero, piensa en todo. Y un masajista, siempre tiene toallas, jajajaja, otra cosa no tendrá, pero toallas, para aburrir, jajaja. Toallas de baño, no de playa o piscina, jajaja. Hay que puntualizar. Cuando nos vio hacer la lista de la compra, solo nos dijo muy serio:— ¿En serio os habíais pensado que mi nevera iba a estar vacía para vosotras? — y agarrándome a mí de la mano, mientras yo agarraba a María, y María a Lucia, y Lucia a Tere y Tere a Tania, nos llevó a la cocina y abrió su nevera, completamente llena de comida, tanto sana como algún que otro capricho. Había mucha agua embotellada. También zumos. Fruta. Vegetales. Carne. Y una tarta. Porque además era el cumple de Tere y Lucia, el marte y miércoles siguientes. No sé qué más les ...