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Yo Paula III
Fecha: 31/03/2026, Categorías: Confesiones Autor: hot girl, Fuente: TodoRelatos
... zapatillas. Como la ves anterior hice ruido con los tacones de las zapatillas para ver si alguien salía, pude escuchar que alguien dijo sssshh cállate parece que alguien esta pasando y por el ruido es una vieja. Me aleje un poco y volví a caminar un poco más despacito pero haciendo ruido con los tacones, me pare frente al montón de arena como buscando algo en mi bolso, muy disimuladamente pude ver de reojo que alguien se asomaba por una de las ventanas y le decía a otra persona, si es una chamaca y se ve que esta bien buena, vamos a ver que anda haciendo y si se puede nos la cogemos, le respondió el otro ni madres ve tú si quieres yo no le entro. Me hice la que no oyó nada y seguí buscando en mi bolso y saque mi pintura de labios, me los retoque y de pronto me dice una voz ¿qué haces tan solita mamacita? Me la van a robar. Yo me hice la sorprendida y volteando a ver al que me hablaba le dije voy a mi casa pues vengo de una tardeada con unas amigas, pero se me hizo tarde. Era un hombre grande tanto de edad como de estatura, debía tener sus 50 años más o menos, de cabello canoso abundante, moreno obscuro quemado por el sol, media como 1.80 de estatura, con unos brazos enormes y muy fornido, de ojos negros de un mirar profundo, tenía puesta una camisa sucia con el pecho descubierto donde se le veían los vellos canos abundantemente, unos pantalones de mezclilla desgastados y sucios por el trabajo duro de albañilería. ¿Qué están construyendo aquí? Pregunte como ...
... si eso me interesara. Son dos departamentos uno abajo y otro en la planta de arriba y su estacionamiento privado, ¿quieres pasar a verlos? Me dijo con una mirada lujuriosa y una sonrisa encantadora. Si claro, pero ¿por dónde entro? Le dije Por este lado para que no se te ensucien tus zapatillas niña linda, ¿cómo dices que te llamas? Me pregunto al mismo tiempo que me tomaba de la mano para pasar por la puerta de madera. Paula, me llamo Paula le respondí Que bonito nombre tienes niña linda, pásale Paulita por aquí y me llevo tomada de la mano hacia el interior del departamento de abajo, ahí en medio tenían una pequeña fogata donde estaban un comal y encima una jarra de peltre con café, al otro lado estaba el otro albañil sentado sobre unos ladrillos, un hombre de unos 45 años aproximadamente, rechoncho, moreno, con un bigote abundante, medio mal encarado. No le di importancia y seguí platicando con el que me invito a entrar. Me ofreció una taza de café lo que acepte por educación, se sentó a mi lado en unos ladrillos e iniciamos nuestra platica. Y dime Paulita ¿te dejan salir tarde a las fiestas? No siempre, lo que pasa es que se me fue el tiempo y ya voy de regreso a mi casa, que a estas horas ya deben estar todos acostados, pues cuando salgo casi nunca me esperan. Además, como me vine caminando pues me hace bien descansar tantito aquí con ustedes, le dije tomando un poco de café. Que bueno que te animaste a entrar, este y yo estamos de lo más ...