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Disfrutando de un rico huequito
Fecha: 01/04/2026, Categorías: Dominación / BDSM Fetichismo Gays Autor: Dvxxx, Fuente: SexoSinTabues30
Inicio describiéndome. Tengo 28 años, mido 1.84cm, soy moreno, velludo, algo mamado, (mi verga mide 19cm, gruesa, venuda y cabezona.) Ya tenía rato de no salir de antro, así que decidí irme un sábado a una zona famosa de GDL. (Chapu) Esa zona es de puros antros y bares; ahí me fui con varios amigos para disfrutar la noche y ponernos hasta el culo de pedos… Después de un rato de estar bebiendo, me dieron ganas de fumar, así que salí y fui a la tienda de conveniencia por unos cigarros; eran casi la 1am. Llegué a la tienda y estaba abriendo la puerta un nene (morenito, flaquito, chaparrito y, siendo sincero, muy lindo). Al verlo, sentí esa sensación de morbo que todos conocemos y automáticamente se me puso duro el garrote y mis huevos se empezaron a hinchar. Niño: Señor, ¿me puede regalar una moneda para comer? Es que no he comido nada. Yo: ¿Estás solo tan tarde, pequeñito? (Él solo dijo que sí con la cabeza). Le dije: «No traigo monedas, pero si me acompañas a mi coche, te puedo dar dinero y unas galletas que traigo. ¿Quieres?». El nene dudó, pero creo que su hambre pudo más que su desconfianza y caminó detrás de mío Llegando al coche, me subí y le dije: Yo: Mira, si quieres te invito a cenar. Sube al cache y buscamos dónde puedas comer. ¿Quieres pizza o una hamburguesa? El niño se veía desconfiado y no se animaba, así que lo presioné, encendí el coche y empecé a acelerar despacio. El pequeño estúpido corrió del otro lado, abrió la puerta y se ...
... subió. Niño: —Nunca he comido pizza y estaría muy rica. En ese momento puse los seguros de las puertas y comencé a conducir, le dije: —Ahorita encontramos un lugar en donde podamos comer bebé. (Mi voz y cara llena de perversión). Ya tenía la verga durísima y los huevos cargados de mecos a punto de reventar; solo pensaba en el rico manjar que cenaría esa noche. En todo el camino no hablamos; yo solo me apretaba la verga sobre el pantalón y me la acomodaba, buscaba un lugar donde estacionarme y empezar a gozar de ese rico pollito que tenía al lado mío. Para mi suerte, encontré una calle toda obscura, así que me metí ahí y a la mitad de la calle estacioné y apagué el coche. Esa calle era como de negocios y bodegas (cerca del abastos), no veía casas alrededor. El niño se puso muy nervioso y paniqueado y me dijo… (su carita y ojos se llenaron de miedo) Niño: Por favor, no me haga nada. Yo solo lo agarré del cuello y le dije: VAS A SER MÍO, PUTITO, VOY A ROMPERTE ESTE CULITO (apretando sus pequeñas nalguitas). Le quité la playerita y pude ver mejor lo delgado y pequeño que era su cuerpo, sus costillas se marcaban y eso me encantaba, me aventé sobre él y lo besé aunque él no abría la boca, así que se la apreté, metí mi lengua a la fuerza, le dije: —Vas a hacer un niño bueno o te va a doler. El nene solo temblaba de miedo y empezó a llorar (música para mis oídos). Con la otra mano me empecé a sacar la verga del pantalón, así que lo jalé del pelo y le puse mi ...