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No podía creer, que eso que, para mí en el pasado me pareciera un acto, tan denigrante, yo lo estuviera disfrutando tanto en esos momentos.
Fecha: 05/04/2026, Categorías: Dominación / BDSM Gays Autor: Martehijodejupiter, Fuente: SexoSinTabues30
Me encontraba solo en casa, aburrido como una ostra, ya que ese fin de semana, mi familia había salido de viaje, a visitar a los padres de mi esposa, quizás por la falta de costumbre de estar solo, me sentía mal. Por lo que decidí salir a caminar por la urbanización, ya llevaba un buen rato caminando, cuando en la pequeña plaza de la urbanización me topé con un vecino que conocía más bien de vista. En una ocasión coincidimos, en las oficinas de administración por tener un problema en común, la casa que estaba entre su propiedad y la mía, se encontraba abandonada, sus patios y jardines eran una selva de monte, en el que fácilmente se podía esconder algún malhechor. Mi vecino y yo nos pusimos a charlar, y continuamos caminando, cuando de momento se desató una fuerte lluvia, justo cuando pasábamos frente a su casa, los dos corrimos a guarecernos bajo su portal, y ya estando ahí me invitó a pasar. En realidad, conocía tan poco a mi vecino, que cuando entramos a su casa, le pregunté por su esposa, y él me comentó que era soltero, por lo que le comenté que yo era casado, pero quemi esposa estaba de viaje con mis hijas. La fuerte tormenta continuaba arreciando, y en el poco tiempo que tardamos en llegar a su casa, nos empapamos completamente, yo le pedí que me prestase un paraguas para continuar mi camino a casa. Pero él me indicó que el único paragua que tenía se encontraba en su auto, que a su vez se encontraba estacionado frente a la casa, que ir a buscarlo y continuar a mi casa ...
... hubiera obtenido el mismo resultado, terminaría completamente empapado de pies a cabeza. Fue en ese momento que me propuso que esperase a que escampara, y que mientras tanto, podíamos seguir conversando, lo cierto es que acepté su invitación, de inmediato entró a una de las habitaciones y al salir de ella trajo un par de toallas. Me entregó una mientras me dijo que me quitase la camiseta que estaba usando, y que se secase, no fuera a ser que atrapase un resfrío por quedarse mojado, mi propuesta le pareció de lo más razonable, por lo que finalmente se quedó con sus pantalones cortos y sus zapatillas de caminar únicamente. Por un buen rato solo hablamos de tonterías, política, y cosas así por el estilo, cuando me levanté de mi silla, me preguntó que deseaba tomar, quizás por ser cortes le dije que lo mismo que él, pensando en una cerveza o quizás una copa de vino, pero lo que trajo es algo que llaman, agua ardiente. Es una especie de ron, hecho en alambique, y almacenado en una barrica de madera por un buen tiempo, en una muy pequeña taza, de quizás una o dos onzas. A medida que seguíamos charlando, seguimos bebiendo agua ardiente, de la misma forma que yo lo hacía, de un solo trago, del tema de la política pasamos a charlar sobre otros temas y desde luego que seguimos bebiendo. Después de un buen rato, a pesar de la fuerte lluvia, y del frío que por lo general hace por donde vivo cuando llueve de esa manera, mi vecino me dijo que se sentía algo acalorado. A pesar de nada más ...