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Mi primer día de trabajo
Fecha: 05/04/2026, Categorías: Confesiones Autor: Sexything, Fuente: CuentoRelatos
... nuevo. Me quería centrar, pensar en deportes de riesgo. Así que encendí el ordenador y empecé a escribir pequeños bocetos e ideas. Ajá. Imprimir. –¿Dónde está la impresora Rafa? –En el cuarto de las impresoras, ven yo te lo enseño, sígueme Fuimos al otro lado de la oficina, abrió una puerta, encendió la luz y allí había 5 impresoras enormes, una de ellas imprimiendo mi trabajo. Me rozó la mano y me dijo, “mira se usa así…”, sentí un escalofrío al sentir el roce de su piel, mis pezones se pusieron erectos. Él se me quedó mirando directamente al pecho, me sonrió y cerró la puerta. Me acarició la cara y me dijo… “Silvia… eres tan preciosa…”. Me besó… yo no pude evitarlo, más bien lo estaba deseando… Nos abrazamos y el calor empezó a subir, el ruido de la impresora tapaba el sonido de mi respiración que cada vez se aceleraba más, me rozó el pecho, metió su mano por debajo de mi falda y empezó a acariciarme. Me gustaba, él podía notar mi humedad a través del tanga y de las medias. Me desabrochó la camisa, luego el sujetador, me sonrió y empezó a lamerme dulcemente los pezones, con pasión y ternura, lamiéndolos poco a poco. Yo iba a estallar, estaba muy excitada y le dije “Rafa… estoy a cien…” y él me dijo “¿cómo crees que estoy yo desde que te vi esta mañana?” Bajé mi mano hasta su pene, si, estaba muy duro, le desabroché los pantalones y empecé a rozarle. Él me bajo las medias, apartó mi tanga y empecé ...
... a rozarme con los dedos. Me sentó en la mesa de la impresora, me abrió de piernas bajándome el tanga y me chupo el clítoris. Empecé a jadear, siguió lamiéndome el clítoris “Sigue… sigue…”. Entonces le bajé los calzoncillos y le dije “penétrame… por favor…”. Y así lo hizo. Se acerco a mí y empezó a penetrarme, poco a poco, entraba muy bien. Yo estaba muy húmeda… Él jadeaba fuerte, me acariciaba el clítoris a la vez que me penetraba. El vaivén del amor hizo que sucumbiera en sus brazos ante una oleada de placer culminando en un largo orgasmo. No quería gritar, pero no pude evitarlo al sentir sus líquidos en mi interior a la vez que yo temblaba de placer. Enseguida me abrazó. Yo me vestí rápidamente, sabía que mi grito lo habrían oído. Entró Bego en seguida, la secretaría se me quedó mirando, yo estaba un poco despeinada y colorada, “¿qué pasa aquí?”. –Se me ha caído el boli y me he pegado con la mesa en la cabeza, –dije yo. –¡Ah!… ¿Estas bien? –Si gracias, Rafa me ha dicho que ahora me traerá hielo para que no me duela… ¿Quieres que te acompañe? –Vale, Silvia, Bego dile a Toni (el jefe) que nos hemos bajado al bar para ponerle hielo a Silvia. Bajamos por las escaleras.. Y él comenzó a besarme de nuevo. –Ha sido estupendo Silvia. En mi vida había sentido el orgasmo de una mujer a la vez que el mío… Yo le sonreí… el me cogió de la mano y me dijo “¿nos vemos esta noche en mi casa?” Yo acepté.