1. Mi Primo Nicolás es todo un travieso


    Fecha: 07/04/2026, Categorías: Hetero Incesto Infidelidad Autor: JulioJr, Fuente: SexoSinTabues30

    Me presento, en el relato me llamaré ‘Julio’, soy 100% hetero. Esto sucedió en 2013 cuando tenía unos 26 años y este relato es real, Esto nunca lo busqué, todo fue por casualidad, pero era algo que tenía que pasar. (aunque sé que muchos no lo creerán, pero igual, aquí va). No tengo instintos pedófilos; siempre he rechazado eso. Pero dicen que las circunstancias pueden torcer hasta la voluntad más firme.
    
    Si no me creen, ya saben, me vale madre. Trataré de ponerle detalles para que mis compas heteros o bros curiosos se den una buena paja.
    
    Yo mido 1.85, en ese entonces tenía un cuerpo de talla media, no era tan roco, pero sí con cuadros y buenos pectorales firmes. Soy moreno, en esa época me peinaba de lado, y llevaba un casquete corto, casi militar, siempre con patilla fina en punta. Mi voz es gruesa, bien mexa, y dicen que soy guapo. Tenía a mi novia en esos días, y ese día después de la universidad, la dejé en su casa, como de costumbre nos despedimos dándonos un buen faje de despedida, pero nada como lo que pasó después. Me rocié un poco de mi Axe Apollo en mi abdomen y caminé hacia mi casa con el calor pegándome en la espalda y el culo.
    
    Ese día, andaba vestido con mi suéter de rombos, camisa azul rey, pantalón (qué era parte de mi uniforme de la universidad) uno negro de vestir a rayas con una franja naranja en el bolsillo trasero, un reloj negro GA-100-1A4 qué brillaba en mi muñeca izquierda, y mis zapatos de vestir negros, ni estaban tan cómodos con ese calor de ...
    ... mierda. Pero ya qué, no me quejé, porque también quería otra caguama con mis compas. Caminaba por la calle, casi medio pedo, y de repente sentí esa picazón del culo. La verdad, no me importaba, pero estaba jodidamente sudado, y mi culo, cabrón, me picaba del calor, el sudor me estaba llenando los pantalones. Con cada paso, ese maldito picor me recordaba que el día estaba bien caliente. Iba pensando en todo eso mientras me cruzaba con los cabrones en la tiendita de la esquina, mis compas ya con las caguamas en las manos, y como hombre borracho no pude negarles un vaso. No podía dejar de pensar en todo lo que me estaba sudando, mi culo, mis huevos, hasta las pinches piernas. Un maldito almiscle de hombre, todo mezclado con Axe Apollo. Mi compa el Eduardo ya estaba medio pedo, y ahí estaban morboseando a la novia de un pinche joto cornudo que nos cae mal, y estaban hablando de cómo se la iban a echar cualquier día. A las 5 de la tarde, les dije que ya me tenía que ir, porque más tarde iba a un antro con otra chica, más joven que mi novia. Ya todos estaban algo pedos y me decían: ‘¡Pinche cabrón, invita! Siempre las traes a todas a tus puntillas, wey.’ Y sí, ya sentía que me estaba subiendo también. Me despedí de todos mis compas. Pero el ambiente de mierda del calor y el picor en el culo, todo me estaba empujando hacia algo más morboso
    
    Ese día noté que en mi casa había algo de movimiento. Cuando entré, las tías estaban ayudando en la cocina porque mañana era el cumpleaños de ...
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