1. Follando con mi hermana (2 de 2)


    Fecha: 09/04/2026, Categorías: Incesto Autor: Fornicador, Fuente: CuentoRelatos

    ... mordía los labios, estaba ardiendo y luchando contra su pudor. Entonces me puse de pie, mi hermana me bajó los pantalones y mi enorme polla saltó fuera de los calzoncillos. Marta dio un respingo en la silla al ver tal aparato. Se mordió el labio inferior. Mi hermana empezó a chuparme la polla, que se iba haciendo cada vez más grande y se empinaba más y más.
    
    -¿Quieres tocarla Marta? -le pregunté. Ella estaba como paralizada. Se lo pregunté otra vez girándome hacia ella para que pudiera ver las dimensiones de mi aparato.
    
    -¿Puedo? -respondió por fin con una pregunta.
    
    -Claro que sí -la dije yo acercándome. Me puse a su lado, con una mano empezó a tocármela un poquito, tenía unas manos muy suaves y tersas.
    
    -¿Quieres probarla con la lengua? -le dije. Ella acercó su boca y pasó la lengua por la punta de mi polla. Una corriente recorrió toda mi espalda. Siguió dándome algunos lametones.
    
    -Marta, ¿por qué no te pones más cómoda? -le preguntó mi hermana. Ella aceptó. Entre mi hermana y yo empezamos a quitarle toda la ropa, la verdad es que desnuda, con el pelo suelto y sin las gafas, Marta era una autentica chica cañón, delgadita, buenas tetas, morenita, era un bombón.
    
    La tumbamos en la cama mientras mi hermana y yo nos desnudábamos. Ella nos contemplaba retozando encima de la cama. Yo me tumbé a su lado, nos estuvimos besando, mientras mi hermana se había metido entre sus piernas y estaba empezando a chuparle su conejito. Entonces le dije que me la chupara, ella me ...
    ... la cogió como una principiante, apenas sabía chuparla, pero esa novedad me encantó, sólo me la había chupado hasta entonces mi hermana, que era una auténtica experta, así que sentir esa otra boquita y esa lengua caliente en mi polla me puso a cien. Ella se retorcía cada vez que mi hermana le metía la lengua hasta el clítoris.
    
    -Por favor, házmelo, házmelo -empezó a gritar, evidentemente quería que la follase. La tumbé en la cama, la abrí las piernas, tenía el sexo empapado, creo que la pobre ya se había corrido. Le puse la polla a la entrada de su coñito y se la metí de golpe tal y como había hablado con mi hermana.
    
    -Aaaauuaa -gritó ella al sentir mi enorme polla perforándola. Mi hermana se puso encima de su cara, puso su depilado sexo en su boca y le dijo que se lo chupase, la pobre apenas podía sacar la lengua ante los envites que recibía en su coñito. Yo le magreaba las tetas, que se le habían puesto bastante duras.
    
    -Así estuve follándomela un buen rato. Cuando se la saqué ella ya estaba como loca cabalgando.
    
    -No, quiero más -me dijo.
    
    -Espera chiquilla, que ahora vas a tener doble ración. -la dije. Entonces vio a mi hermana que se había puesto el cinturón consolador, era casi del mismo tamaño que mi polla. Marta quedó sorprendida. Mi hermana se tumbó en la cama, cogí a Marta y la puse encima de ella, intentó resistirse un poco, pero acabó empalada en aquel consolador enorme
    
    -Aaaaggg -gritó, pero entonces la agaché, le abrí las nalgas, y le metí un dedito en ...