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Masaje tántrico (3)
Fecha: 10/04/2026, Categorías: Hetero Autor: glupo, Fuente: CuentoRelatos
... genial con nosotras dos. Yo estaba con la cabeza hacia un lado mirando por el espejo del costado como Brenda frotaba sus tetas en mis piernas, cuando de repente vi la cara de Alexa al costado de la mía. Acerco su boca a la mía y saco la lengua, lamiendo mis labios. Volteé más mi cabeza buscando su lengua, pero ya se había levantado. Seguían ambas sentadas encima mío, cuando sentí la mano de Brenda tocándome los testículos. Metió toda su mano debajo mío y me sobó la pinga con fuerza. β Que rica pinga tiene el señor β dijo Brenda con voz calentona. β Papi, ya la calentaste a la niña β dijo Alexa β ya se soltó. β Y uds a mi preciosas β respondí excitado β estoy deseando tenerlas de frente para tocarlas toditas. β Bueno date la vuelta entonces β dijo Alexa mientras se paraban. Me di la vuelta y la imagen fue espectacular, las tenía a las dos, abiertas de piernas encima mío, ambas se abrían ligeramente los labios vaginales mostrándome sus conchitas cerca de mi cara. Solo podía sobarles las piernas y cuando trate de levantarme para sobarles el culo y tener más de cerca esas conchas, Alexa puso el pie en mi pecho y empujo. β Tranquilo bebe β dijo β recuerda que te tienes que portar bien. β Si mi ama β solté, sintiéndome estúpido al instante, ellas rieron y bajaron para ponerse nuevamente una encima de cada pierna. En esa posición tenía una gran vista a sus tetas, no estaban a mi alcance, pero se veían hermosas. Comencé a sobarles los muslos mientras se ...
... frotaban en mis piernas. Sentía sus húmedas vaginas mojándome los muslos, luego vi que se besaban, se metían las lenguas dentro de la boca y se tocaban las tetas. Era increíble. Fueron bajando sin dejar de besarse hasta que sus caras llegaron a mi pene, se separaron y comenzaron a pasar sus lenguas por los costados de mi pene. Alexa lo agarro y lo comenzó a sobar, Brenda me sobaba las bolas. Estaba en el paraíso. Sus tetas se sobaban en mis muslos y sus conchas quedaron a la altura de mis pies. Comencé a mover mis dedos y traté de tocar sus conchas con mis pies, era incomodo, pero podía sentir lo mojadas que estaban. Luego volvieron a levantarse, y se colocaron una a espaldas de la otra, estaban otra vez Alexa frente a mí y Brenda dándome la espalda. Colocaron mi pene entre ellas, de tal modo que quedaba atrapado entre sus nalgas, comenzaron a moverse, de atrás para adelante. Con Alexa de frente, aproveché la situación y comencé a sobarle las tetas, estaban tan ricas como las recordaba. Mi pene seguía prisionero entre sus nalgas, sentía que me quería venir, pero quería seguir disfrutando. Brenda me frotaba sus tetas en los muslos. Alexa tomo una de mis manos, se la llevo a la boca y lamio mis dedos, seguía masajeándole una teta con la otra mano. Hasta que Alexa comenzó a bajar mi mano y la llevo a su concha para que le frote el clítoris. Comencé a frotarle la concha, estaba mojada. Seguían moviéndose, y Alexa se acercó a mi oído. β Que rico papi, ¿te gusta? β susurró ...