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Tres días sometida por presidiarios(Reeditada)
Fecha: 11/04/2026, Categorías: No Consentido Autor: Domadordepalabras, Fuente: TodoRelatos
... por pequeños detalles que descubría cuando su marido volvía de aquellos viajes. Leves marcas de pintalabios en las comisuras del cuello de la camisa… Mezcla de perfumes en su ropa… Cambios de ubicación en el Find my iPhone que no concordaban con lo que él decía… Pequeños detalles que, de vez en cuando a ella, le escamaban bastante… Pero aún así, ella seguía sintiendo hacia él un cariño muy profundo. Pero lo más duro de todo era el plano sexual. César era un hombre muy tradicional. Jamás le gustaba innovar, ni probar situaciones extrañas o inusuales. Y menos aún probar cosas que a él le parecían antinaturales. En cambio, Olga, con sus anteriores parejas, si había probado ese tipo de experiencias y, realmente las anhelaba. Anhelaba sentirse completamente dominada por un auténtico macho fuerte, enorme, dominante… El típico macho, con el que sentirse completamente abandonada a su férrea voluntad… Para poder satisfacer ese único momento, esa pequeña vía de escape en la que no podía controlarlo todo, ni calcularlo… Esos pequeños momentos en los que ella no se auto obligaba a controlarlo todo… Esos momentos, eran esa pequeña vía de escape, esa forma de sentirse abandonada, como un pececillo ante un fuerte oleaje… En los siete años que llevaba con César, eso no había ocurrido ni un solo día. Él, un hombre dulce, atento, cariñoso, servicial… Pero soso y poco imaginativo, como ninguno… Insustancial en la conversación… Y en el plano ...
... sexual, un auténtico muermo. Pero con todos los pros y los contras, Olga, prefería esa estabilidad. VIERNES -¡Hola cariño!, ¿Como has llegado?- El WhatsApp, que le envió Olga a su Marido a las 9:00 de la mañana, se volvió con los dos palitos en azul al instante… Como si estuviera en línea desde hacía ya rato. -Hola preciosa, acabo de salir del aeropuerto… Me encuentro ya en la sala de convenciones “Martín Escañuela” porque a lo largo de la mañana tenemos la convención.- En ese mismo instante, Olga, de manera automática, activó el busca mi iPhone, y en vez de situarlo en el área del centro de convenciones, lo situó justo en el “Hotel Ambassador” Ni siquiera era el Hotel donde debía pernoctar. Ese hecho se había convertido en el más claro indicador de que César estaba engañándole, pero muy extrañamente, ella no sintió absolutamente nada. Y esa sensación precisamente fue la que más la aterró. El mero hecho de no sentir nada absolutamente ante una posible infidelidad, delataba muy a las claras que ella ya no sentía ningún tipo de afecto amoroso hacia él. Y esa sensación de absoluta indiferencia generó en ella un profundo desazón, una sensación de vacío, que la inundó, y sin pensarlo, dos veces se dirigió a su cuarto, y se echó en la cama bocabajo. Y sin poder evitarlo, comenzó a llorar desconsoladamente… Hasta quedar completamente dormida sobre la cama… Bocabajo. . . . . . . . . . El módulo cuatro de La prisión moderna, albergaba a ...