-
Papá, dame toda tu pija (3): Final
Fecha: 15/04/2026, Categorías: Incesto Autor: Mariana19, Fuente: CuentoRelatos
... los forzados sollozos— no entiendo…. porque me… pasa esto… estoy enloquecida… de necesidad de…. mimos de… tu parte… y vos parece… como si… me tuvieras asco… —Pero nooo…. mi vida… ¿cómo podés decir eso? —Es que…. anoche fue… el momento… más esperado… de mi… vida… y vos… casi me… me… me… despreciate… —Pero nooo… vos tenés que entender… eso no es posible… así las cosas no… —Que no… si yo… hace un rato… te estuve mirando… un buen rato… antes de aparecer… y te cogías a Angie… con pasión y con lujuria… hasta con desesperación… (más llanto desconsolado). —Pero es que vos sos mi hija… yo a vos te quiero con locura… yo por vos… —Yo creí… que anoche… para vos… había sido… tan hermoso… como para… mi.. pero ahora… ahora que te… vi con Angie… entiendo como es que se hace cuando se siente… —Mariana… mi vida… no sé cómo explicarte… Hago el intento de ir hacia mi habitación y papá me toma de los hombros intentando consolarme. Me acerca hacia él y me abraza por sobre la salida de baño. Yo sigo compungida y con la cabeza gacha, me acurruco en su pecho y pongo mi cabeza sobre su hombro. Mi boca ha quedado a escasos centímetros de su cuello y su pierna derecha, elevada por su postura en la banqueta alta, a quedado metida entre mis piernas desnudas. Mi altura ha dejado mi sexo en contacto directo con la piel del muslo de papá. Siento el vello acariciando los labios de mi vulva y un sacudón eléctrico recorre mi cuerpo como una ráfaga huracanada. —Mi forma de tratarte ...
... es porque realmente te adoro, mi vida —me dice suavemente papá frotando mis hombros por sobre la tela de toalla. —Pero yo siento otra cosa… o no se… me siento tan sola… tan poco querida —murmullo en su oído mientras lenta y disimuladamente acomodo mi sexo sobre su vigorosa pierna. Retiro mi cuerpo hacia atrás para mirarlo a los ojos y quedo prácticamente sentada con mi sexo sobre su pierna. Papá tensiona su cuerpo y sus músculos se endurecen… los siento casi dentro de mi vagina. Tomo su cabeza con ambas manos y meto mis dedos entre su sedosa cabellera. Lo acaricio suavemente mirándolo a los ojos. Estoy segura que se nota en mi mirada la terrible calentura que me está empujando a la locura total. —¿Te das cuenta como estoy, papito? —le pregunto melosamente mientras comienzo a frotar muy suavemente mi clítoris en su pierna— ¿Te das cuenta el fuego que tengo adentro? —aprieto un poco más mi sexo contra su pierna y un temblor descontrolado me pone los ojos en blanco y me obliga a tirar la cabeza hacia atrás mientras un delicioso orgasmo explota en mis entrañas. Es tal la fuerza del temblor que suelto mis manos de su cabeza y ambas caen a ambos lados de mi cuerpo. La salida de baño cae y siento las manos de papa, en mi espalda ya desnuda, que me sostienen con firmeza para que no caiga hacia atrás. Mi pelvis se mueve hacia atrás y adelante sin que yo la impulse. Mis jugos han empapado el muslo y el fino bermuda de papá. Ahora siento una locura descontrolada cuando ...