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Visita a mi cuñada (cuñados)
Fecha: 16/04/2026, Categorías: Incesto Autor: luisfa60, Fuente: TodoRelatos
... abalance sobre ella para fundirnos en un cálido beso postergado Mis manos inquietas fueron quitando todo vestigio de ropa que pudiera cubrir su cuerpo, ambos desnudos tomados de las manos nos alejamos unos centímetros para observar nuestros cuerpos, que escultura de mujer había tallado su genética, bella por donde la mires, como bailando alzo una de sus manos dando un giro sobre sí misma pude observar toda su humanidad, ella sacaba su culo hacia afuera para hacerlo parecer más grande (como si hiciera falta…) Nuevamente ese hermoso beso. Elevó una pierna sobre mi cadera, busque con mi verga su vagina tratando de introducirla, al no poder hacerlo fácilmente, Raquel con su suave y pequeña mano tomo el miembro y ayudo que se perdiera en el interior. - Ahhhh Rubén, que hermoso, no sabes cuánto lo desee, desde la primera vez que te vi que quise estar así con vos. - No te digo que yo también, pero muchas veces he fantaseado con este momento. Tomándola de la pierna que tenía de apoyo se la eleve en la misma posición que la otra, trabo ambos pies a mi espalda, camine hacia una pared para apoyar su espalda, mis movimientos de entrada y salida de su cálida vagina eran suaves, cada vez que empujaba, de su boca escapaba un gemido, largo, casi diría cantarín, esos sonidos que escapaban de ella, eran música para mis oídos. Un grito de placer invadió la habitación a la vez que nuestros sexos comenzaron a hacer el característico ruido del líquido que comenzó a invadir la ...
... cavidad vaginal mientras entraba y salía, mis testículos se bamboleaban golpeando cada tanto contra sus piernas, así como estábamos la lleve a la cama dejándonos caer para continuar con la sesión en ella. No la tenía en esa faceta a mi cuñada, gritaba y gemía a más no poder, hasta que no pude aguantar más y descargue mi semen para llenar esa candente y necesitada vagina, salgo de ella y se lanzó a mi miembro para, delicadamente con esa hábil lengua no dejar ni un vestigio de semen. Justo en ese momento suena mi móvil, escuchando la voz de mi jefe que me dice… - Rubén viste que no hay mal que por bien no venga, necesito si te podés quedar un día más, hay un cliente que necesita mandar un producto de recambio, te giro el dinero para alojamiento y comida. Obvio que primero me hice rogar diciendo que tenía cosas que hacer, hasta que accedí, luego llame a mi familia para avisar. Se le iluminó la cara cuando escuchaba las conversaciones. Tendríamos un día más. Ya más relajados y a medio vestir nos sentamos en un sillón para dialogar un rato y ver que cenábamos esa noche. Luego de una frugal cena, lavamos los trastos entre toqueteos mutuos mientras lo hacíamos, besos por doquier se entrecruzaban, preparamos unas copas y nos dirigimos a la planta alta del dúplex, que tenía una habitación de servicio con balcón. Por el ventanal ingresaba la suave brisa de la costa, lamentablemente no se podía ver el mar ni escuchar su arrullo, lo que nos daría un marco aún más ...