-
ADIOS A MI INOCENCIA (PADRE E HIJA)
Fecha: 16/04/2026, Categorías: Incesto Autor: luisfa60, Fuente: RelatosEróticos
... futon que estaba en la sala, colocándolo en los peldaños de la escalera, me desato, para volver a amarrarme en la escalera sobre el colchón de esa cama improvisada, se posó sobre mi cuerpo tembloroso de primeriza, esa enorme verga se fue abriendo camino en mi canal vaginal, hizo tope con el himen intacto e incorrupto hasta ahora, solo había sido vulnerado con mis dedos al masturbarme. Sello mis labios con un beso cálido, creo que para callar mis gritos que iban en aumento, su pene había empezado su trabajo y dolía un poco, diría bastante, sacaba y metía hasta hacer tope con la famosa “telita”, en una de esas embestidas suaves de un solo empujón me la introdujo hasta topar con el cuello del útero, si bien no podía gritar pues su boca y lengua sellaban la mía, la abrí inmensamente y escapo un gran grito, mezcla de dolor y placer, sentía que me quemaba por dentro pero me gustaba, se detuvo un instante. – –Avísame cuando pase el dolor, para poder seguir. (me dijo) – –No te preocupes, fue mi decisión, seguí por favor no pares. – –¿No tenés miedo de quedar embarazada en tu primera vez? – –No, cuando emprendí esta aventura comencé con pastillas, pero por favor seguí, no aguanto más. Continuó con su labor, para que contar que por ser mi primera vez la estaba pasando de diez, ya llevaba mi tercer orgasmo cuando su bombeo era más, por así decirlo, salvaje, sin miramientos ni contemplaciones, su tronco iba y venía llenando mi vagina, chocando contra el fondo de ...
... ella, hasta que sentí su semen llenar todo el espacio que quedaba libre dentro. Que felicidad, estaba sintiendo las mismas sensaciones que mi madre, cuanta envidia me daba, poder disfrutar cuando quisiera de semejante hombre y tamaña verga tan llena de sus jugos tibios que ahora compartimos. Me desato y se fue al baño, ocasión que aproveche para irme raudamente hacia mi auto, así como estaba, solo vestida con la capa, por suerte debido a la hora no me cruce con nadie. Me vestí con mi ropa en el vehículo y Salí presurosa para casa pensando en la noche que había vivido. Al llegar lo primero que hice fue ir al baño para borrar vestigios que pudieran quedar de esa primera vez, la toallita protectora tenía un líquido rosado como recuerdo de la inocencia perdida, líquido que mezclaba el olor al semen de mi padre y las trazas rojas de mi sangre. Ahora le creía más a mi madre cuando dijo que la dejaba de cama, medolía mucho, pero era un dolor soportable y lleno de gusto. Al otro día, llega mi padre, luego de saludar efusivamente a mi mama, me revuelve el pelo acariciándolo y me dice algo que me llama poderosamente la atención. – –Hola mi diablita, como estuvo su noche, la pasaste lindo. – –(sin titubear) si papito a dios gracias fue muy linda la juntada. El resto del día transcurrió demasiado normal, pero aun daba vuelta en mi cabeza la frase de mi papa, “hola mi diablita”. A los dos días de haber ocurrido mi primera vez, recibo un mail. – –Hola diabla, o ...