1. Nuestro décimo aniversario


    Fecha: 19/04/2026, Categorías: Infidelidad Autor: almasex, Fuente: CuentoRelatos

    ... Quería que esa sensación durara eternamente, era un inmenso placer entrar y salir de su abrasadora intimidad.
    
    Mientras, Flavio la besaba, casi la devoraba con sus labios, ella acogía su lengua, su mano derecha se enredaba en el pelo y la izquierda se aferraba al endurecido miembro.
    
    Su total entrega al placer me volvía loco, que excitante era verla disfrutar de aquella manera, no pude más, me fui en el orgasmo más intenso de mi vida. Caí rendido a su lado. Ella dejo de besarle, me dedicó un tierno beso en los labios para luego ir en busca de su pene.
    
    Fue besándolo muy despacio, recorriendo con sus labios cada centímetro entre la boca y el miembro, se detuvo ante él, y lo observó con deleite. Primero sus labios abrazaron el glande y poco a poco todo el pene desapareció en su boca.
    
    Durante un largo rato lo saboreó como si de el más exquisito manjar se tratase. Flavio se encontraba en el paraíso. Ella se detuvo a observarlo de nuevo, deseaba sentirlo muy dentro provocándole oleadas de placer. No esperó más, se sentó sobre el introduciéndoselo totalmente.
    
    Empezó a moverse, frotando el sexo contra la pelvis de su amante por esa noche. Dejó caer su cabeza hacia atrás gemía dulcemente y apretaba los pezones entre sus dedos. Más tarde se dejó caer sobre él, el movimiento de sus caderas propiciaba el roce del pene por toda la extensión de su cueva, lo besaba con deseo mientras frotaba sus pechos contra el musculado torso.
    
    Cada vez se movía con más rapidez, sus ...
    ... gemidos se convirtieron en jadeos, estaba al borde del clímax, y por fin un electrizante orgasmo se apoderó de ella. Su cuerpo tembloroso quedó encima de él.
    
    El miembro seguía erecto, no deseaba abandonar aquella agradable estancia. Sin dejar de penetrarla, le dio la vuelta abrazándola, la besaba con sensualidad, mientras su pene la horadaba muy lentamente, pero con autoridad. Ella empezaba a gemir de nuevo. Con mucha paciencia había vuelto a excitarla, la volvía loca de deseo.
    
    Ahora él tenía el control, ella buscaba su boca, él se la negaba, sujetaba su brazos para que no pudiera abrazarlo. Ella luchaba, se retorcía debajo de él. Flavio la dominaba, la estaba poseyendo a su antojo y ella demostraba que le gustaba. Mi pene recuperaba su vigor pidiendo participar, también deseaba darle placer.
    
    Le ofrecí mi boca, la aceptó, nos devoramos el uno al otro con pasión. El continuaba penetrándola disfrutando de su fuego y regocijándose en el placer que ella sentía. Le envidiaba, quería ocupar su lugar. Ella no paraba de gemir, Flavio empezó a poseerla con decisión, su pene entraba y salía a un ritmo frenético, ella se retorcía de gusto.
    
    Flavio cesó su bombeo. Ella estaba a punto de su segundo orgasmo, dejamos que su respiración se tranquilizara, nos limitamos a acariciar su hermoso cuerpo, luego, por fin volví a penetrarla.
    
    Se aferró a mi cuerpo, desde un primer momento la envestí apasionadamente. Volvía a gemir y ahora era yo quien los provocaba, me sentía feliz de hacerla ...
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