1. Una excelente mujer en la cama


    Fecha: 20/04/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Pez, Fuente: CuentoRelatos

    Patricia se fue a su pueblo debido a que deseaba olvidarse de tantos ajetreos de la ciudad, además de que debía hacerse cargo de sus pequeños hijos a los que por cuestiones de trabajo, estaban al cuidado de su madre.
    
    Josefina era otra de las amigas de la persona que en aquel entonces era mi mujer y que por salir tan tarde de sus trabajos y no poder viajar a su casa, se queda en mi hogar y que se portó excelentemente cariñosa conmigo, dándome los jugos de su conchita, que eran un manjar delicioso.
    
    Un día se me acercó Josefina y me dijo: “Necesito que me des una mamada como la que le das a tu mujer y así como a ella la transportas al paraíso con esa excelente lengua, quiero sentir ese mismo placer que durante muchas noches escucho le brindas a mi amiga y que disfruta, porque sus jadeos así lo comprueban”.
    
    Me dejó estupefacto porque a pesar de que desde que la conocí tenía muchos deseos de mamarle los senos y tragarme sus enormes pezones que se veían por sobre su top cuando salía de bañarse, nunca imaginé que sería el afortunado para hacerle el amor y tragarme sus jugos que más tarde supe les salían a chorros, como si se tratara de un manantial.
    
    Le dije que por favor no hiciera ese tipo de bromas que solo me hacían sentir mal porque creía que sólo estaba jugando con mis sentimientos, a lo que respondió que no, que si quería probarlo, esa noche estaba dispuesta a hacerlo, porque mi mujer le había dicho que trabajaría horas extras y por tanto llegaría después de la ...
    ... medianoche.
    
    Efectivamente Josefina resultó ser una hembra excelente en la cama, ella que me pedía ser transportada al éxtasis y disfrutar lo que en las noches escuchaba cuando hacíamos el amor con mi mujer, fue ella la que me enseñó las mieles del amor y me condujo por el placer que cuando es prohibido se disfruta de manera hermosa, porque además ella era una de esas pocas mujeres que he conocido, a las que el semen tarda en salírseles de la vagina. Se trata de una vagina que parece aspiradora, que todo se lo traga y tiempo más tarde lo empieza a soltar de manera pausada.
    
    Nuestra primera noche de sexo fue de lo más maravilloso, ya que nos metimos a bañar y ambos disfrutamos de besarnos todas las partes del nuestro cuerpo, además de hacer el amor bajo la regadera, donde Josefina se me entregó en su totalidad, porque ambos nos comimos nuestros fluidos. Ella tuvo tantos orgasmos en mi boca, lo mismo que yo deposité mi semen en su ano y en su boca.
    
    Casi a las tres de la mañana me retiré a mi recámara, porque sabía que en cualquier momento llegaría mi esposa de trabajar. Efectivamente, hicimos los cálculos exactos, porque a los diez o quince minutos de habernos despedido, se oyó que mi mujer abría la puerta principal. Apenas me había dado tiempo de lavarme el pene y los jugos que tenía en la cara, revueltos con mi semen.
    
    Afortunadamente como iba cansada no me pidió su dotación de leche, lo cual me salvó porque después de haber hecho el amor durante varias veces con ...
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