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Me violan por dinero
Fecha: 21/04/2026, Categorías: No Consentido Autor: nacho95mc, Fuente: TodoRelatos
... lágrimas bajo el pasamontañas. Su polla, rígida de diecinueve centímetros, goteaba sobre el potro con cada embestida. —Míralo, está empapando el banco —rió Marcus, sujetándole de las caderas mientras Dwayne lo llenaba por detrás. —Dice que es hetero, pero su polla nos está diciendo otra cosa —añadió Kofi, acariciándole el torso sudado. Javier sollozó, con voz rota: —No… no soy gay… no quiero esto… Pero justo cuando lo decía, un gemido agudo escapaba de su garganta al sentir cómo lo llenaban más hondo. Los tres rieron, saboreando su contradicción. Entonces Marcus, con sonrisa cruel, le susurró al oído: —¿Y tu novia, cómo se llamaba? ¿Clara, verdad? Javier se tensó, intentando girar la cabeza. —¡No habléis de ella! ¡Dejadla fuera! Kofi se rió, metiéndosela más en la boca. —Tranquilo, pijo. Clara ni se imagina que mientras ella duerme, tú estás aquí con tres pollas negras dentro. —Seguro que cuando la folles después de esto —añadió Dwayne, embistiéndolo más rápido— vas a pensar en nosotros. —¡Noooo! —gritó Javier, su voz quebrada por el llanto y la garganta ocupada. Las risas llenaron el estudio. Marcus acarició su pelo sudado a través del pasamontañas, como si lo consolara. —No te preocupes, hermano. Clara te tendrá en casa… pero nosotros ya te tenemos marcado para siempre. Javier apretó los dientes, gimió, intentó negar con la cabeza. Pero otro espasmo recorrió su cuerpo, un gemido de placer le subió desde el vientre y salió ...
... de sus labios ahogado. El cronómetro seguía bajando: 1:02:11. Quedaba casi una hora. Y el chico rico, el pijo popular, estaba reducido a lágrimas, corrigiéndose a sí mismo en voz baja: —No… no soy gay… no soy gay… Mientras su cuerpo se arqueaba, jadeante, disfrutando cada vez más de lo que su boca no podía admitir. 📖 Capítulo 15 – Frente a la cámara El cronómetro marcaba: 1:02:11. El tiempo parecía congelado, pero para Javier era un infierno sin salida. Los tres hombres lo dominaban sin pausa, turnándose en una coreografía brutal. Marcus detrás, empujando profundo y con fuerza; Dwayne delante, llenándole la boca hasta que las arcadas lo hacían lagrimear; Kofi sujetándolo siempre, asegurándose de que no hubiera forma de escapar. Luego cambiaban, cada vez más rápido, sin darle un respiro. —Traga, pijo —gruñó Dwayne, hundiéndosela de golpe—. No apartes la boca. Javier soltó un gemido ahogado, con hilos de saliva cayéndole por la barbilla. Marcus aprovechó para pasar una mano por debajo, agarrándole la polla rígida. —Mírenlo, está goteando como una fuente —dijo, apretando el glande húmedo y brillante. El roce lo hizo estremecerse, y un chorrito de líquido claro cayó sobre el potro. —¡No! ¡No! —sollozó Javier, moviendo la cabeza—. No quiero esto… Pero sus gemidos eran delatadores: cada vez más altos, más rotos, mezcla de llanto y placer. Kofi se inclinó sobre él, murmurándole al oído con voz grave: —Si de verdad no quisieras, tu ...