1. Juro que me emputecí por culpa de mi marido (1)


    Fecha: 23/04/2026, Categorías: Infidelidad Autor: PUTONPATRIO, Fuente: CuentoRelatos

    ... empujó y empujó hasta que sentí un fierro, largo, grueso y caliente, que me llegaba hasta las tripas, después salía casi todo, y volvía a entrar topando en el fondo… Me estaba rompiendo el culo…
    
    -¡¡¡No tan fuerte no, me duele mucho!!.. Le dije…
    
    El negro me la sacó, pero, aun no satisfecho, de inmediato se puso boca arriba, con aquel vergón, bien duro, apuntando al cielo como el asta de una bandera y dijo…
    
    -A ver sentáte, -y yo, desaforada me le senté…
    
    Era tremenda garcha, sentía como se me abría el ojete, me ardía y me dolía, pero la verdad es que me gustaba.
    
    Sentada a caballo en el pijón, largué otro polvo hermoso del orto, y a esa altura ya estaba pidiendo que no parara…
    
    -Quiero más pija, más pija en el orto… Le dije.
    
    El negro hijo de puta para usarme, me preguntó…
    
    -¿Qué te pasa putita qué es lo que querés?
    
    -Quiero más pija, mucha pija en mi orto, le respondí babeando de la calentura.
    
    -¿Como no te dolía mucho?
    
    -Si, pero me gusta…
    
    -Y me gusta largar leche por el ojete…
    
    Ante esa confesión el negro se aburrió de darme pija por el ojete.
    
    Mientras tuvo fuerza estuvo dándome verga, me garchó ...
    ... tanto rato y enculándome tan fuerte, que me sacó sangre del culo.
    
    Pero, también me sacó dos o tres polvos increíbles, que no hubiera creído que se pudieran tener con el culo…
    
    Y el negro se durmió…
    
    Cuando eran las cinco de la mañana, lo sé pues sentí al camión de la basura…
    
    Se despertó, volvió a ponerme boca abajo…
    
    Y saltándome encima me garchó el orto, no sé si por cuarta o quinta vez. Y, como desde el principio, sin lástima ninguna.
    
    Con la diferencia de que ahora, yo pedía más pija y más pija.
    
    Hasta que el negro otra vez me llenó el culo de leche y volvió a dormirse…
    
    El hijo de puta, dormía despatarrado y en bolas, en nuestra cama matrimonial…
    
    Donde le había chupado el vergón hasta aburrirme…
    
    Donde mamé toda la leche que me daba…
    
    Nuestra cama matrimonial, con manchas de sangre que me salieron del culo, cuando me dejé desvirgar el ojete, por el negro vergudo.
    
    En fin, en nuestra cama matrimonial…
    
    Donde por primera vez…
    
    Me garchó…
    
    ¡¡¡UN MACHO!!!…
    
    Después la sigo y les cuento…
    
    Chau. Un beso.
    
    Tatiana… Tati “La Regalada”
    
    (Protagonista de esta historia)
    
    Agradezco sus comentarios. 
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