1. Mi tía en el pueblo fue solo mía


    Fecha: 23/04/2026, Categorías: Incesto Autor: picapiedra, Fuente: CuentoRelatos

    ... pantaloncito corto. Me encontraba tumbado en el sofá esperando que volvieran mis primos. Yo en esos años era un chico más bien delgado, cercano al 1.80 de estatura, piel blanca. Entró mi tía y me dice:
    
    Ella: Que suerte sobrino, quien pudiera ir como tú.
    
    Yo: ¿Por qué lo dice, tita?
    
    Ella: Pues así tan fresquecito, quien pudiera ir como tú.
    
    Mi tía desde que comencé a sentir el hormigueo entre las piernas, sobre lo once años me excitaba la idea de verla desnuda, verle el coño que seguro lo tendría cubierto de una buena mata de pelo negro y le respondí.
    
    Yo: Pues será porque no quieras, aquí no te va a ver nadie, estas en tu casa. Se me quedo mirando ante mi reto.
    
    Ella: Pues como estamos solos te voy a coger la palabra, yo también me voy a poner fresquita.
    
    En ese momento yo solo tenía cara de asombro y me puse rojo ya que yo se lo había dicho como una broma, pero no pensaba que lo iría a hacer. Así que en un visto y no visto se quitó la blusa quedando con parte de las tetas al aire, me quedé impactado de ver sus tetas moverse dentro del sujetador y no me quedó más que babear.
    
    Ella: Ayy sobrino, porque me miras así, seguramente tú estarás acostumbrado a ver tetas (pechos) más hermosos que estos.
    
    Yo: No lo creas tita, aunque no se lo dije, jamás había visto pechos tan grandes y tan hermosos.
    
    Ella: Bueno, seguiré con lo que estaba haciendo, espero no incomode ver a tu vieja tía en sostenes.
    
    Yo: Para nada eres vieja, estas muy joven y muy guapa ...
    ... tita. Le dije, aunque por dentro solo existía el deseo de poder tocar aquellos senos tan grandes y morenos que adivinaba dentro del sujetador con lujuria.
    
    Ella terminó de hacer lo que estaba haciendo y cuando acabó se volvió a poner la blusa y se marchó a la calle. Nos despedimos con un beso en la mejilla.
    
    Yo me pasé toda la tarde fantaseando con mi tía recordando su imagen en sujetador, aun no me acababa de creer lo que había visto, su imagen había quedado grabada en mí cabeza y me volvía loco.
    
    Al día siguiente, después de comer volví a su, la saludé de costumbre, ella llevaba un vestidito azul muy sexy, pegado a su cuerpo se podían apreciar las hermosas nalgas que tenía. Ella me saludó y me dijo:
    
    Ella: ¿Estoy sola te gustaría que vayamos a dar una vuelta por la alameda junto al rio?
    
    Yo: Claro tita, me encantaría.
    
    Después del paseo llegamos a la casa y aún no habían vuelto mi tío y mis primos de la huerta, ella se sentó y encendió el televisor en blanco y negro, aún no había TV de color en España, me senté a su lado y comenzamos a ver lo que ponían en esos momentos, nada interesante. Después de un rato ella se recostó, se estiro poniendo su cabeza sobre mis piernas, yo intenté controlar la erección para que ella no lo notara, pero no pude y poco a poco se me fue poniendo la polla (pene) dura y tiesa.
    
    Mi tía el vestido que llevaba era escotado y en la posición que estaba dejaba ver sus pechos casi al completo, menos los pezones, se puede decir que estaba ...
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