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Fui abusado a los 20 por un niño de solo 6 añitos.
Fecha: 24/04/2026, Categorías: Fetichismo Gays Autor: Byron6969, Fuente: SexoSinTabues30
Continuo con el relato del pequeño Lucas. Aclaro que es una historia ficticia hecha con fines de entretención y no como manual para cometer actos reales. Este capitulo está dedicado a Ele y j n, gracias por sus exquisitas fotos de sus vergas. En el capitulo anterior:Luego de ver como un bebé era brutalmente sometido por un hombre, Fernando decide renunciar. Estando en un parque con Lucas, Fernando empieza a fantasear con los niños presentes, sumiéndolo en un acto morboso que lo pone a tope con la verga a reventar y para colmo esa tarde mientras bañaba al pequeño, descubre que su culito esta lleno de semen y que Lucas es mas putito de lo que parece. Jueves, día cuatro. Fernando yacía paralizado, observando a detalle cada movimiento del pequeño Lucas sin poder reaccionar. El niño estaba boca arriba acostado en su camita y exponiendo su culito ante los ojos del mayor. Sus piernecitas flexionadas reposaban en su barriguita lo suficientemente abiertas para que Fernando se deleitara con lo que sucedía; un niño autocomplaciéndose con un vibrador. Con una de sus manitos Lucas sostenía el objeto con firmeza, introduciéndolo lentamente en su pequeño orificio. Desde su posición, el niñero veía pasmado como el ano del niño se abría y cerraba sin problemas recibiendo al invasor, en especial le impactaba ver la cara de placer que ponía cada que el vibrador entraba y salía, muecas que iban acompañadas de infantiles gemidos repletos de placer. Ver la carita de ese pequeño era ...
... difícil de creer, pero ahí estaba, moviendo su pequeño culo al tiempo que su mano lo hacía también. – F: Por dios… – suspiro en voz baja. A ese punto la verga de Fernando palpitaba a punto de reventar. Ningún hombre por más sano que fuese podía resistirse a ver tal maravilla; un niño de 6 años complaciéndose analmente volvía loco a cualquiera, y Fernando… era su víctima. Su miembro palpitaba al ritmo de los gemidos del Lucas, casi rasgando su ropa interior. Estaba tan impactado que ni el dolor en su verga lo sacaba del trance y no fue hasta que el niño se movió de la cama que reaccionó. Alarmado se pegó a la pared evitando que Lucas lo descubriese. Desde allí lo vio bajarse y agarrar dos almohadas las cuales posicionó en el suelo una encima de otra, para después agarrar el vibrador y ponerlo entre el espacio de la cama y el colchón, quedando así el objeto apuntando a su pequeño rostro. Subido en las almohadas, en posición de perrito y metiendo los pies bajo la cama, el niño levantó el culito delante del vibrador. Luego empuñó ambos ojitos y se movió hacia atrás lentamente, llenando su agujero con el objeto hasta que sus nalguitas hicieron contacto con la madera de la cama. – F: Maldición… – bufó casi para su interior. El pequeño comenzó a moverse adelante y atrás, enterrando el objeto en su pequeño culito al ritmo de las estocadas que resonaban al chocar contra el barandal de la cama y Fernando casi eyacula por el placer visual al ver como Lucas devoraba el ...