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El Afrodisíaco (II) ¿Final?
Fecha: 24/04/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Atlas, Fuente: TodoRelatos
Fernando llegó a la tienda exotérica con una mezcla de frustración y enfado. Había estado caminando por las calles durante más de una hora, tratando de calmar su enojo y encontrar una manera de expresar su insatisfacción sin perder los estribos. Pero cada paso que daba parecía alimentar aún más su irritación. El afrodisíaco que había comprado no solo había fallado una vez, sino dos. Estaba convencido de que el producto era un fraude y que el dependiente debía rendir cuentas. La campanilla sobre la puerta tintineó suavemente cuando entró en la tienda, pero a Fernando le pareció un sonido irritante en ese momento. El ambiente era el mismo: el olor a incienso, las estanterías llenas de frascos y objetos místicos, y una tenue iluminación que parecía diseñarse para crear una atmósfera de misterio. El dependiente, un hombre de mediana edad con una apariencia serena y ojos que parecían ver a través de las personas, estaba detrás del mostrador, organizando unos frascos de vidrio. Fernando se acercó con paso firme, sosteniendo el frasco del afrodisíaco en su mano. No se molestó en ocultar su disgusto. —Buenos días —saludó el dependiente con una sonrisa calmada—. ¿En qué puedo ayudarte hoy? Fernando levantó el frasco y lo agitó ligeramente frente al dependiente. —Este afrodisíaco que me vendiste no funciona. Lo he usado dos veces y no he visto ningún efecto. Estoy muy decepcionado. El dependiente no perdió la calma. En lugar de eso, su sonrisa se amplió un poco ...
... y asintió lentamente, como si ya hubiera anticipado la queja. —Lo lamento si el producto no ha cumplido tus expectativas —dijo con voz suave—. Pero, por favor, cuéntame cómo lo has usado. Fernando frunció el ceño, sin entender qué diferencia podía hacer eso. —Seguí tus instrucciones. Le di unas gotas a mi mujer en su bebida antes de la cena. Esperaba que hiciera algo, pero no pasó nada. Dos veces. El dependiente asintió nuevamente, con una expresión de comprensión. —Entiendo. Pero necesito saber, ¿qué bebida usaste para mezclar el afrodisíaco? —Vino —respondió Fernando, algo irritado por la pregunta—. Le puse unas gotas en su copa de vino. ¿Eso qué importa? El dependiente suspiró ligeramente y asintió, como si esto explicara todo. —Ah, ahí está el problema —dijo con una voz que sugería paciencia infinita—. El afrodisíaco no debe mezclarse con alcohol. El alcohol puede retardar y alterar los efectos del elixir. Cuando lo mezclas con vino o cualquier otra bebida alcohólica, el afrodisíaco no actúa de inmediato y su potencia se distribuye de manera irregular, causando un efecto retardado. Fernando parpadeó, tratando de procesar esta nueva información. —¿Entonces estás diciendo que es mi culpa que no funcionara? —No estoy diciendo que sea tu culpa —corrigió el dependiente con amabilidad—. Simplemente estoy explicando cómo funciona el producto. Para obtener los mejores resultados, deberías mezclar el afrodisíaco con una bebida no alcohólica, ...